"Entre beneficios y problemas, la feria es parte de nuestra identidad", resume un estudio de la defensoría del vecino y el departamento de Desarrollo Económico de la IMM. En las ferias montevideanas trabajan unas 30 mil personas.
Con el objetivo de ordenar y mejorar la gestión de las ferias de la capital se llevó a cabo un seminario y taller junto a cuatro grupos de vecinos de la ciudad. El mismo fue organizado por la defensoría del vecino y el departamento de Desarrollo Económico de la IMM.
Allí fueron analizados los aspectos de las ferias y se propusieron alternativas a integrantes de la Asociación de Feriantes y a inspectores de la comuna que trabajan en su seguimiento.
Si bien las ferias vecinales generan trabajo a unos 30.000 montevideanos, según se desprende del informe, posee una serie de impactos señalados en el encuentro como nocivos para los vecinos que viven en las zonas donde se desarrollan. La presencia de periferiantes que extienden sus límites más allá de lo permitido, la falta de rigurosidad en su rotación y los inconvenientes de seguridad e higiene que generan se encuentran entre los temas que más preocupan a los actores involucrados.
El horario en que la feria suele comenzar -algunos vecinos se quejan de que el armado suele comenzar a las 4 de la mañana, cuando en realidad debería empezar a las 7-, así como las dificultades que genera al tránsito y al uso normal de las veredas (con su consiguiente pérdida de valor de venta para las propiedades que allí se encuentran) también estuvieron en el tapete.
Entre las soluciones y propuestas vertidas en el encuentro, se destaca la necesidad imperiosa de definir un Reglamento General de ferias con condiciones particulares para cada una, la coordinación con distintos actores y con entes (como UTE por ejemplo) para el uso de energía, la rotación bien reglamentada y la aplicación de controles institucionales. Se señaló que los inspectores no tienen respaldo alguno para trabajar y suelen ser víctimas de episodios de violencia. Además, se intentará regularizar con mayor rigurosidad los espacios de periferiantes.
La cifra
30.000 es la cantidad de puestos de trabajo que representan las ferias callejeras que van y vienen por Montevideo, según el estudio.