Contrariamente a lo que querían algunos dirigentes, la reunión que el Partido Nacional hará de reflexión y análisis sobre el resultado electoral y las perspectivas de futuro, será un ámbito bastante restringido si prospera una propuesta que acordó ayer la comisión de asuntos políticos del Directorio blanco.
La bancada de legisladores, los integrantes del Directorio y los intendentes tendrán acceso a la jornada de estudio, dijeron a El País miembros de la comisión encargada de hacer la propuesta.
En los meses previos, varios dirigentes de primer nivel del sector Alianza Nacional habían planteado la posibilidad de hacer una convocatoria ampliada para analizar esos aspectos, e incluso que la reflexión se hiciera en más de una jornada para permitir escuchar la mayor cantidad posible de opiniones.
La decisión final se tomará el lunes 2 en la reunión del Directorio nacionalista, adelantaron los informantes.
"No será un circo. Será algo serio", dijo el presidente del Directorio blanco, Luis Alberto Lacalle, un mes atrás.
En esa misma instancia, el líder de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga, apuntó que la instancia de análisis debe hacerse "con mesura y seriedad".
Y, sobre todo desde Unidad Nacional, sus dirigentes insisten en que el análisis no debe ser "sangriento" ni servir para "pasar facturas hacia Lacalle y Larrañaga", la fórmula presidencial en las elecciones de 2009.
Como insumos para la discusión, hasta ahora hay dos documentos: uno elaborado por el senador Eber Da Rosa y otro por el senador Sergio Abreu, ambos de Alianza.
Da Rosa define a Lacalle como "un político poco sensible y poco proclive a la cuestión social y a los problemas de los sectores populares". Y agrega que "más grave" ha sido el "conservadurismo" que "ambientó el resurgimiento del factor Lacalle" y la visión de "elite" que predomina en el partido. Abreu sostiene que la "credibilidad" del partido ante la gente "depende de una renovación de la dirigencia visible para los electores".