GUILLERMO ZAPIOLA
Woody Allen le hizo repetir a Carla Bruni más de treinta veces la primera escena que la esposa del presidente de Francia interpretó para él en su película "Midnight in Paris". O al menos, alguien le contó eso a la revista People.
El dato constituye una rareza, porque si hay algo que Woody (como Clint Eastwood, como John Ford) no hace si puede evitarlo es repetir una toma: le gusta filmar rápido y no excederse en el presupuesto. Sin embargo, la fuente ha insistido en que se registraron treinta y dos versiones de la escena en la que Bruni entra en un supermercado sosteniendo en la mano una `baguette`. ¿Capricho? ¿Bruni estaba haciendo mal las cosas? ¿Woody se engolosinó con la figura de la primera dama y quiso tener la mayor cantidad de imágenes posibles? Sea como sea, Bruni el martes trabajó cinco horas sin parar junto con otro de los intérpretes, Owen Wilson, mientras Allen insistía en que repitiera una y otra vez. El tránsito fue cortado, mientras algunos guardaespaldas vigilaban discretamente la zona para evitarle cualquier problema a los cineastas y especialmente a la señora Sarkozy.
De hecho, la participación de Bruni en la película es muy secundaria, casi un `cameo`: según se ha informado, interpreta a la directora de un museo parisino, jefa del personaje encarnado por Marion Cotillard. Bruni filmará todavía otro par de escenas que habrán de llevarle un día de trabajo, antes de tomarse unas vacaciones con su marido. Incidentalmente, Nicolas Sarkozy, visitó el set de Midnight In Paris (una callejuela en la zona de rue Mouffetard, una calle típica en el Barrio Latino de París, cerca del Pan- theon) mientras su esposa estaba filmando, y saludó al director, quien por supuesto lucía su ya clásico sombrero.
Midnight in Paris, cuyo rodaje comenzó en la capital francesa el pasado 5 de julio, ha sido descripta como una comedia romántica sobre una familia que viaja a París por negocios, e incluye a una joven pareja (Adrien Brody, Marion Cotillard) que sueña con una vida ideal. El elenco incluye también a Owen Wilson, Rachel McAdams, Kathy Bates y la española Elsa Pataky.
HISTORIA. Woody Allen ha sido bastante parco cuando se le ha preguntado de qué va la película, pero hasta donde se sabe su historia combina pasado y presente, el París de los años veinte con el actual. Generalizando, Woody ha señalado que su película "celebra el gran amor de un joven por París, y simultáneamente explora la ilusión que la gente tiene de que una vida distinta a la suya es mejor".
Por su parte, Bruni se ha declarado "encantadísima" con la experiencia. "Tal vez no tendré remedio, pero no puedo perderme una oportunidad como esta en mi vida", le dijo a la televisión francesa. "Cuando sea abuela, me gustaría poder decir que hice una película con Woody Allen". Sin embargo, y tal vez para evitar que luego la destraten o la obliguen a repetir otra escena treinta y dos veces, Bruni ha dicho también: "Yo no soy una actriz. Quizás estaré absolutamente terrible``.
Durante la preproducción, Allen se deshizo igualmente en elogios sobre Bruni: "Estoy seguro de que sería maravillosa. Tiene carisma y ya ha actuado, por lo que no es desconocida para la audiencia. Hay un montón de maneras en las que puedo utilizarla".
EXPERIENCIA. Conviene hacer una precisión. Hasta el momento, Carla Bruni no ha tenido realmente experiencia como actriz (el talento actoral de la familia es su hermana, Valeria Bruni Tedeschi), aunque sí ha estado relacionada con el mundo del cine. Sus canciones han integrado la banda sonora de al menos seis producciones, entre ellas la comedia 500 días con ella (2009) de Marc Webb. Y ha actuado en algunos films, aunque no componiendo un personaje sino haciendo de sí misma, como ocurrió en Prët a porter (1994), la comedia sobre el mundo de la moda dirigida por Robert Altman y en Paparazzi (1998) de Alain Berberian. Su currículum fuera del cine es igualmente variado: además de haber sido `top model` tiene una carrera musical de cierta importancia, que no resulta difícil sospechar que se vio potenciada a raíz de su matrimonio con Sarkozy.
Midnight in Paris es la película número cuarenta y cinco en la larga carrera de Woody Allen como director y guionista. También supone su vuelta a Europa luego del reciente intermedio norteamericano de Whatever works, protagonizada por el comediante Larry David, que se ambienta en la ciudad más alleniana del mundo (Nueva York, claro), a la que abandonara en otros films recientes como Match point, Scoop y El sueño de Casandra, que se rodaron en Inglaterra, y Vicky, Cristina Barcelona, que advertía ya desde el título que su acción transcurría en la mediterránea ciudad española.
Beneficios impositivos hacen a París más atractiva
Gracias a sus reducciones de impuestos, el encanto de París se vende cada vez más en el mundo del cine internacional, atrayendo a realizadores estadounidenses como Woody Allen, Martin Scorsese y Madonna, que filmarán en la capital francesa.
"Después de la disminución de la actividad observada el año pasado y a comienzos de 2010, París ve florecer este verano un gran número de rodajes en sus calles", declaró a la AFP Michel Gomez, que dirige el departamento de cine del ayuntamiento.
En 2009, sólo el británico Christopher Nolan aprovechó los días de buen tiempo para rodar durante una semana una escena de la película El origen, con Leonardo DiCaprio y Marion Cotillard. Este verano, tres proyectos estadounidenses serán realizados en París.
Woody Allen se instaló por siete semanas con un equipo casi 100% francés. El mes próximo, Martin Scorsese filmará durante diez días The invention of Hugo Cabret, una adaptación de la novela de Brian Selznick, donde un joven huérfano vive en una estación de trenes y hospeda a un autómata. Y Madonna estará tres días a comienzos de agosto para filmar escenas de su drama WE consagrado al rey Eduardo VIII de Inglaterra.
Creado a fines de 2009, el crédito de impuesto internacional, que se extiende al 20% de los gastos de producción realizados en Francia, hasta un tope de cinco millones de dólares, ha sido decisivo para atraer estos rodajes. Hasta el momento, 22 producciones, incluidas series de televisión, se han beneficiado, lo que representa 330 días de rodaje y 130 millones de dólares de gastos.
Según Thierry de Segonzac, que dirige la Federación de industrias del cine, del audiovisual y el multimedia (Ficam), el crédito de impuestos generará rápidamente "más de 260 millones de dólares de gastos por año".
Una promoción muy oficial de la bella señora del presidente
Hubo algunos enojos franceses por el modo en que Carla Bruni ha aprovechado sus conexiones para obtener publicidad gratuita (y más que gratuita, pagada por todos los ciudadanos) a través de la cadena de televisión oficial francesa. "Ningún artista, ni siquiera Giscard con su acordeón, ha recibido tanta promoción", ha dicho un observador sarcástico.
El más reciente ejemplo parece ser el documental sobre Bruni rodado por Serge Khalfon para la serie de France Televisions Un jour, un destin, presentada por Laurent Delahousse. La producción insumió cinco meses de trabajo y un considerable despliegue de medios técnicos. El sarcástico de marras no pudo evitar escribir: "Oh sí, queremos saberlo todo de su carrera de top model, de cantante sin voz, de sus sesiones con su nuevo psicoanalista, del modo como se recuesta en los divanes de Gérard Miller o de Michel Drucker".
El periodista concluye razonando que todo el despliegue en torno de Bruni, que al parecer implicó un desembolso de ocho millones de euros sacados del bolsillo de la gente, debe constituir sin duda un asunto de "interés nacional". La gente es mala y comenta, claro.