L. AIDERMAN | THE NEW YORK TIMES
Para la mayoría de nosotros, la fórmula para perder peso es simple: comer menos y ejercitarse más. Pero los humanos son cualquier cosa menos simples, y muchos luchan sin fin para perder peso y luego no recuperarlo.
"Realmente no ha surgido una buena solución para bajar de peso", dijo James A. Levine, endocrinólogo de la Clínica Mayo. "Si la tuviéramos, todo el mundo la usaría".
Consumir menos calorías es quizás la parte más difícil de la ecuación para perder peso; muchos de quienes están a dieta se intimidan ante la perspectiva de tabular sus ingesta diaria.
Es por eso que numerosos expertos y consumidores están entusiasmados con los programas para bajar de peso disponibles para iPhone, BlackBerry y otros smart phones (teléfonos inteligentes).
Las aplicaciones -que son simples, divertidas y a menudo gratuitas- ayudan a los usuarios a rastrear el número de calorías y nutrientes que consumen, así como el número de calorías que queman.
Aunque no existen datos sobre si las aplicaciones son más eficaces que participar de un programa tradicional de dieta (son demasiado nuevas para estudios de largo plazo), su popularidad habla por sí misma. Desde que LoseIt, una de las aplicaciones gratuitas más populares fue un éxito en las tienda de iTunes en 2008, ha sido descargada más de 5 millones de veces.
"Estamos conectando la pérdida de peso a los mejores gadgets (dispositivos) del mundo", dijo Levine, quien ayudó a desarrollar la aplicación "Walk n´Play", que calcula el total de calorías que se queman por día.
Denis Dodge (67) y su esposa Carolyn (68) comenzaron a utilizar LoseIt para perder peso y controlar su diabetes. La pareja de jubilados, que vive en Maine colocó su edad, peso y objetivos en su iPod Touch, y la aplicación le dijo cuántas calorías deben consumir por día. Ellos registran a diario qué comen y cuánto se ejercitan.
La pareja, que utiliza LoseIt como parte de un programa de diabetes de un hospital local, dijo que al principio se sintió intimidada por la tecnología, pero luego la encontró fácil de utilizar, e incluso divertida.
"Ahora soy más consciente de mis hábitos", señaló Dennis Dodge. Carolyn Dodge agregó: "Con otras dietas tu sigues un régimen. Con ésta, tu fijas tus propias metas".
Cuanto más de cerca se siguen las calorías consumidas, más peso se pierde, dijo Lawrence Cheskin, profesor asociado de Salud, Comportamiento y Sociedad de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg. Sin embargo, quienes están a dieta y simplemente escriben lo que comieron y tomaron al final de cada día tienden a subestimar lo que consumen.
El atractivo de las aplicaciones móviles es que funcionan a tiempo real. Uno come el almuerzo e inmediatamente ingresa los alimentos en el aparato.
Las aplicaciones dependen de bases de datos que tienen registradas las calorías de miles de alimentos, ya sea un ítem solo, como una manzana, o una comida preparada como un sándwich, lo que elimina la especulación de calcular las calorías.
Los expertos en pérdida de peso desean que estas aplicaciones ayuden a quienes crónicamente están a dieta a adoptar una alimentación saludable. Si usted está buscando en un menú y preguntándose si ordenar una pasta primavera o una ensalada Cesar, una aplicación puede decirle al instante qué opción tiene menos calorías.
Con el tiempo esta información se convierte en parte de su propia base de datos y quienes hacen dietas comienzan a efectuar elecciones más saludables.
Dana Green, una especialista en diabetes del Instituto St. Joseph de Diabetes y Medicina Conductual de Bangor, Maine, probó el programa LoseIt con un pequeño grupo de pacientes, incluyendo a Dodge. Desde abril, casi la totalidad de los 17 pacientes, con entre 48 y 76 años, han perdido peso y redujeron el azúcar en sangre. Un hombre bajó 2,7 kilos; dos mujeres fueron capaces de reducir 20% sus dosis de insulina, dijo Green.
"Los pacientes empiezan a ver sus patrones y hábitos y, por lo tanto, toman mejores decisiones", señaló. Y agregó: "Soy muy optimista".
Con las aplicaciones, quienes están a dieta visualizan mejor la relación entre ejercitarse y comer. Aprenden que una caminata de media hora quema unas 100 calorías, mientras que correr el mismo tiempo a 9,6 kilómetros por hora quema cuatro veces eso.
Cuando el usuario se da cuenta de que está a punto de alcanzar su límite diario de calorías, puede optar por ir al gimnasio o cenar zanahorias.
"Estamos enseñando a la gente a pensar como consumidores económicos", dijo Charles Teague, director ejecutivo de FitNow, que produce LoseIt.