REBAR
Ya dejaron de sonar las vuvuzelas. Hemos salido de la anestesia sudafricana, y volvemos a la realidad del día a día. De esa miscelánea futbolera rescato ciertas cosas curiosas, divertidas, extrañas, que anoté desordenadamente para la columna de hoy. Veamos:
Pasado y presente. Las manos de los uruguayos siempre dan tema para los comentaristas de fútbol: así como por mucho tiempo adoramos al "Manco" Castro y le pedimos que nos diera una mano en las grandes jornadas de la celeste, así también hoy glorificamos a Luisito Suárez por su "oportuno" penal frente a Ghana, que nos permitió sobrevivir hasta las instancias finales del Mundial.
La calculadora del novio. Mientras Shakira se descaderaba en los "shows" de apertura y clausura del certamen, su novio Antonito De la Rúa sacaba cuentas calculadora en mano, y en castellano vivo decía para sus adentros: "El negocio marcha".
España y su Presidente. Jamás había logrado España, el título máximo en la competencia universal. Al final de cada torneo, su equipo quedaba zapatero: justamente se consagró campeón mundial, durante el gobierno de Rodríguez Zapatero.
Angela desplegó alas. Tan sobria siempre, en esta ocasión Angela Merkel se pasó de "hinchuna". Hasta las etapas decisivas del campeonato, mantuvo en alto la fe en el seleccionado de su país; y se la vio saltando en el Palco de Honor, allí donde jugaren sus compatriotas. Con Francia tempranamente eliminada, Sarkozy se borró... y no pudo disfrutar del espectáculo de Angela volando con sus dos alas delanteras.
Bachelet también. La leyenda Bielsa caló hondo en la confianza de los chilenos, y animó a la ex presidenta Michelle Bachelet a largarse a Sudáfrica para alentar a sus huestes del balón. Chile fue un triunfador "de grupo": consiguió clasificarse en el suyo, y se ahogó en octavos de final.
Como de costumbre, el DT argentino que condujo al seleccionado andino recorrió más kilómetros que sus jugadores, paseándose incesantemente por la línea del out-ball: debió ser por agotamiento físico que no tuvo fuerzas para apretar la mano del presidente Piñera cuando recibió a la delegación en su retorno desangelado: lo saludó, como si se hubiesen encontrado en medio del Canal de Beagle.
"Show" frustrado. Maradona no pudo cumplir su promesa de exhibirse, desnudo, en el Obelisco de la 9 de Julio. El David de Miguel Angel respiró tranquilo.