Francia y Alemania unieron sus voces ayer para exigir una mayor severidad contra los países de la Unión Europea (UE) que registren un déficit público excesivo, proponiendo sanciones políticas y financieras.
En un documento dirigido al presidente de la UE, Herman Van Rompuy, los dos países enumeran una serie de iniciativas para "mejorar la gobernanza económica europea", con el objetivo de evitar que la eurozona atraviese nuevas crisis de su deuda y déficit públicos.
"Se deberían imponer sanciones políticas como la suspensión de los derechos de voto a los Estados miembros que infrinjan de manera grave y/o reiterada los compromisos comunes" de la UE, juzgan los dos gobiernos.
El Pacto de Estabilidad y Crecimiento limita el déficit público de los países de la UE a 3% del PIB (Producto Interior Bruto), un techo que actualmente supera la gran mayoría de los miembros del bloque.
En ese marco, se discutió la posibilidad de aplicar "sanciones de carácter financiero, por ejemplo bajo la forma de un depósito que deberá efectuar un Estado miembro en falta".