La caridad bien entendida empieza por casa. Nunca mejor aplicado este refrán que a lo sucedido en Casa de Gobierno con un funcionario que, víctima del frío y las malas condiciones laborales, presentó señales de hipotermia y debió ser atendido con urgencia.
El funcionario lavaba automóviles a la intemperie en un terreno baldío, con piso de tierra y sin canalización de las aguas, que está detrás de la Torre Ejecutiva. Las imágenes de TV mostraron ese escenario, indecoroso para la sede del Poder Ejecutivo. Hace meses que el gremio de Presidencia vie-ne denunciando fallas en la salubridad del edificio, por ejemplo la mala ventilación y también se quejan de la inseguridad al llegar o salir del trabajo. Un gobierno que se jacta de proteger a los trabajadores debiera empezar por sanear su propia casa.