Ayer los trabajadores de Acodike, Ducsa y Riogas efectuaron un paro de cuatro horas y hoy trabajan a reglamento –no realizan horas extras- y en las centrales telefónicas de esas empresas ya admiten que comenzaron a tener problemas para entregar las garrafas.
EL PAÍS digital entró en contacto con esas tres distribuidoras y también con Megal, empresa que no participa del conflicto. En Riogas no toman pedidos desde la 11 de la mañana; Acodike entrega solo en Reducto y el Centro; Ducsa no recibe pedidos y recomienda a sus clientes retirar las garrafas directamente en sus centros de distribución; y Megal entrega en el Centro pero en Pocitos, Punta Carretas y Parque rodó no lo hace.
En las empresas sostienen que es posible que la situación se agrave en las próximas horas.
TRABAJADORES. En tanto, los trabajadores del supergás afirman que ayer pararon solamente cuatro horas y definieron para hoy trabajar a reglamento (no hacer horas extras), por lo que hoy el suministro de garrafas se realiza con normalidad, aunque "se puede atrasar un poco", indicó a EL PAÍS digital Renzo Bonetti, dirigente de la Federación Uruguaya de Empleados de Comercio e Industria (Fueci), que nuclea a estos funcionarios.
Ayer el abastecimiento se vio perjudicado, pero según Bonetti, "los empresarios sacaron el tema a los medios para hacer ruido y desatendieron los servicios". "Decían que había demoras de cuatro horas, cuando en realidad había camionetas estacionadas con supergás por todos lados que no estaban atendiendo al público", disparó.
Para Bonetti, "los empresarios quisieron presionar al sindicato" porque "no tienen muchas ganas de arreglar nada".
Es que el sindicato se reunió en una tripartita, con empresarios y el director de Trabajo, Luis Romero, pero no hubo avances. Según El Espectador, la reunión fue calificada como positiva por las partes. Además, el director nacional de Trabajo, Luis Romero, citará este miércoles a las empresas para trasmitirles las propuestas de los trabajadores.
Los trabajadores no reclaman aumentos salariales, sino que afirman que este aspecto "va a quedar para los consejos de salarios".
Bonetti manifestó que "el problema central" es en los llamados fiscales. Hay dos, uno en la planta de Acodike y otro en la de Riogas; se encargan de determinar la entrada y salida de envases y la compra de kilos de gas necesaria para que la planta funcione, explicó el dirigente.
Los trabajadores reclaman la contratación de dos más (uno para cada empresa) y que se mantengan sus categorías, ya que preocupa que muchas veces estas tareas las hacen los porteros.
"El otro día había un trabajador que no era fiscal y no controló la compra de gas que tenía que hacer de Riogas a Ancap y la bomba siguió pasando aire. Eso es un incidente menor, pero son descuidos que pueden llevar a accidentes de trabajo", contó Bonetti.
Luego, narró otro hecho irregular: "Una persona que no es idónea en el tema, el domingo operó en la planta de Acodike y hoy le faltaron unos 60.000 kilos de gas. No hace toda la función, porque es bastante complejo el trabajo, hacen parte del trámite".
El dirigente sindical mencionó que en el organigrama de la empresa, el fiscal figura en "un lugar importante, después del gerente técnico", pero ahora las empresas, dijo, "no saben cómo explicar todo esto".
Además de sumar fiscales "reales", los trabajadores también exigen mejores condiciones laborales, porque "las que tenemos son lamentables", comentó Bonetti. "El lugar de trabajo de los fiscales da lástima; no se cumple con las condiciones mínimas de trabajo", señaló.
"Nosotros tenemos voluntad para resolver esto; depende de los empresarios", culminó.