Más de veinte armas utilizadas para cazar y otras de colección de origen europeo, más municiones y puñales de plata y oro, fueron robados de un establecimiento de campo en Carlos Reyles (Molles), 40 kilómetros al Norte de Durazno.
La Policía cree que el móvil fue exclusivamente el robo del armamento, aunque algunos cuadros colocados en las paredes fueron sacados de su lugar. Presumiblemente los ladrones buscaban alguna caja fuerte.