En Montevideo se celebran 25 años de democracia en el Cono Sur

 20100717 800x530

El primer presidente uruguayo tras la dictadura, Julio María Sanguinetti, el ex mandatario brasileño José Sarney (1985-1990) y Ricardo Alfonsín, hijo del extinto gobernante argentino Raúl Alfonsín (1983-1989 ), participarán del evento encabezado por Mujica.

En declaraciones a la agencia ANSA, Sanguinetti dijo que la democracia en América Latina llegó para "quedarse". El ex mandatario reivindicó el proyecto del Mercosur pero sin Venezuela, mientras juzgó prematuro aventurar si las liberaciones de opositores en Cuba implican el "comienzo de un cambio" en La Habana.

Dos veces al frente del Ejecutivo por el partido Colorado en 1985-1990 y 1995-2000, Sanguinetti defendió el proyecto del Mercosur que nació originalmente formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay producto del viento integracionista que comenzó a soplar a mitad y fines de los ochenta cuando comenzaron a desmoronarse los regímenes militares que golpearon la región.

Crítico con la Venezuela del presidente Hugo Chávez de "origen legítimo pero baja legitimidad", Sanguinetti por otro lado expresó "alegría" por las recientes liberaciones de opositores en Cuba bajo el gobierno de Raúl Castro.

"Uno tiene un doble sentimiento: por un lado la alegría de que la situación tan penosa de esta gente se resuelva, y en segundo lugar el pesar de ver que la libertad de la gente sigue dependiendo de la voluntad omnímoda y de la arbitrariedad de un gobierno totalitario. El tiempo dirá si este es el comienzo de un cambio", añadió en entrevista con ANSA.

FESTEJO. La reunión del lunes en Montevideo celebrará los 25 años de retorno democrático en Uruguay y del proceso esos años de recuperación institucional en los países del Cono Sur.

"Vamos a estar representados los tres gobiernos de la época de la transición" en el año 85 cuando "estábamos saliendo todos de dictaduras instaladas en los años 60 y 70", recordó Sanguinetti, que describió esos años como una "oleada democratizadora" que primero llegó a Argentina, después a Uruguay y Brasil, y más tarde a Paraguay y Chile.

Indudablemente en la región "se ha producido una institucionalidad sólida" y "la democracia vino para quedarse", subrayó el ex gobernante.

"Nadie hoy está pensando en ninguna interrupción, el militarismo ha desaparecido como factor político en la región y los movimientos guerrilleros" y a ello se suma el final de la Guerra Fría que también ayudó "a que las propias democracias pudieran desarrollarse bien", completó.

A casi 20 años del Tratado de Asunción el 26 de marzo de 1991 que alumbró el acuerdo constitutivo del Mercosur, el bloque aún "muestra carencias, la institucionalidad todavía es frágil, las sentencias de los tribunales no se cumplen" y "la coordinación macroeconómica no se ha logrado completar", añadió Sanguinetti.

Pero "sigue siendo un proyecto válido al que todavía hay que ponerle mucho esfuerzo para imaginarnos que se aproxime a lo que en aquellos años fue su sueño que era ser algo parecido a la Unión Europea", añadió.

Venezuela en cambio "no tiene sentido adentro del Mercosur", opinó el ex mandatario sobre el país que avanza en el proceso de sumarse al bloque.

Sanguinetti fundó su rechazo en que la economía venezolana "totalmente administrada por el Estado no es compatible con la libertad comercial" del Tratado de Asunción"; en su política exterior -"basada básicamente en un choque constante con los Estados Unidos"- y en su situación interna porque "mantiene la fachada de legalidad" con una legitimidad cada día "más discutible", opinó.

En base a ANSA

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar