MSP intimó a 11 casas de salud a cerrar en Rivera

Inspección. "Los derechos humanos estaban por el piso"

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RIVERA | FREDDY FERNÁNDEZ

El Ministerio de Salud Pública decidió clausurar tres casas de salud para ancianos en la ciudad de Rivera que estaban en trámite para habilitarse e intimó a otras ocho en situación ilegal a cerrar sus puertas.

La visita que efectuó la Inspección del Ministerio de Salud Pública (MSP) estaba en principio dirigida a ver el estado en el que se encontraban las cuatro casas de salud que estaban tramitando ante las autoridades un permiso para poder funcionar. Sin embargo, información sobre alojamientos de ese tipo que funcionaban sin ningún tipo de permiso oficial hizo que la recorrida se extendiera también a esos centros.

De los hogares cuya habilitación estaba en trámite ante el Ministerio uno debe mudarse a una vivienda más amplia y a las restantes tres las van a clausurar, informaron desde el MSP a El País.

En la mayoría de las casas de salud detectaron que "los derechos humanos de los viejitos estaban por el piso" dijo la directora Departamental de Salud, Aída Gonzálvez.

Quedó en evidencia que muchas de las casas de salud, eran "un buen negocio". Tan es así, que la directora Departamental de Salud admitió tácitamente que si la inspección la hubiera hecho, como sucedió años atrás, un juez y no personal técnico, las consecuencias podrían haber sido otras.

Al ser consultada sobre si en esta oportunidad las irregularidades encontradas iban a determinar denuncias ante la Justicia, Gonzálvez dijo: "Estos hallazgos implican el inicio de un expediente que no siempre terminan en cuestiones que se le da cuenta a la Justicia".

Informó que la inspección encabezada por la geriatra Olga Gómez encontró serias irregularidades en la amplia mayoría de este tipo de establecimientos y, por lo tanto, se les dio un plazo perentorio para cerrar.

Uno de los hogares, por ejemplo, había pasado de siete a 17 pacientes en el mismo espacio físico.

En otra finca, los inspectores constataron que, "los cables del duchero estaban pelados" y, por lo tanto, no se cumplía con normas elementales de seguridad, señalaron.

Hubo sólo dos excepciones, señaló: a una casa privada de salud que estaba en trámite para habilitarse ante el MSP se le concedió un plazo para que puedan "mudarse a una casa más grande".

En tanto, la Sociedad Filantrópica Santa Fe, que administra el Hogar de Ancianos María Esther Pombo, fue observada por "atraso en las fichas médicas de los pacientes" y también por tener entre sus residentes a tres personas menores de 65 años y a otras dos que sufren los efectos del consumo abusivo de alcohol.

Un directivo de la Sociedad Filantrópica Santa Fe explicó a El País que "en el caso de las fichas médicas, el atraso es producto del cambio de profesional que tiene a su cargo esa labor". Esa tarea la realizaba un funcionario del Servicio Médico Municipal "que asistía; en cambio, su sucesor, no muestra la misma contracción al trabajo, y eso quedó en evidencia al revisar las fichas", señaló.

A su vez, la Inspección del Ministerio de Salud Pública les indicó que no pueden superar el cupo de 73 personas, que son las que tienen hoy alojadas.

Según el vocero de la Sociedad Filantrópica, durante la inspección, quedaron en evidencia algunas contradicciones dentro del propio Ministerio de Salud.

"Nos observaron por la posición de los pasamanos de los baños", pese, a que fueron "funcionarios del Ministerio, quienes, en anteriores inspecciones, nos recomendaron ponerlos de esa manera", dijo el vocero consultado por El País.

Con relación a las tres personas que tienen alojadas con menos de 65 años, el directivo comentó que "en ese punto se plantea un problema social. Nosotros en 20 días tendremos que desalojar esas personas, y sus familiares tendrán que encontrar una solución, en un departamento que carece de clínicas especializadas".

Informó que pretenden iniciar una campaña en Rivera para construir un hogar diurno donde se puedan alojar personas con Alzheimer.

La cifra

17 Personas estaban alojadas en un hogar de ancianos donde antes había solo siete adultos mayores alojados, según el MSP.

VIVIENDA Y VULNERABILIDAD

En los últimos 35 años los mayores de 65 años pasaron de representar el 8,9% de la población total al 13% (unas 432.981 personas). Más de la mitad viven solos (la mayoría son mujeres) o con una pareja de su mismo rango de edad, según el estudio "Panorama de la vejez en Uruguay".

La presencia de mujeres adultas mayores en hogares unipersonales duplica a la de hombres (31,6% frente a 15,7%). De hecho, un 76% de estos hogares está compuesto por mujeres.

Sólo 6% de los mayores de 65 años vive en la pobreza, frente a 40% de los menores de 14 años.

De las 432.981 personas de 65 años y más que viven en Uruguay, 345.226 tienen una jubilación, 141.287 una pensión y 71.999 acceden a una pensión a la vejez.

Tres de cada cuatro hogares con jefe de 65 años y más son propietarios. Menos de la mitad la compró con recursos propios, 15,7% obtuvo a través de una herencia y el 9,3% mediante un programa público.

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