Tras finalizar la negociación por los cargos y con los nuevos intendentes en sus puesto, el Partido Nacional prevé iniciar a fines de mes las postergadas jornadas de "autocrítica" o "reflexión" sobre la performance electoral y el futuro partidario, según confirmaron a El País varios dirigentes nacionalistas.
Si bien la idea apunta a mirar para delante y no "cobrar cuentas", el líder de Alianza Nacional Jorge Larrañaga impulsa un claro proceso crítico hacia el presidente del Directorio, Luis Alberto Lacalle. Larrañaga dijo el sábado a El País que el Partido Nacional "no puede tener tapones entre sus dirigentes", que corten el "sentimiento de renovación".
Luego profundizó el concepto en El Observador: allí calificó de "tapón" a Lacalle y dijo que es "un ombú que no deja crecer pasto alrededor". Ayer, Larrañaga dijo a El País que "el 99% del Partido Nacional piensa" que Lacalle taponea la renovación.