MATÍAS CASTRO
Una página web de México lanzó una invitación para que la gente vote por los misterios que debería resolver el pulpo Paul, animal que "vaticinó" la victoria de España en el Mundial de Fútbol. Uno de los asuntos más votados ha sido el misterio de Luis Miguel. ¿Está vivo? ¿Está sano? ¿Dónde está? Lo único que se sabe de él es que en abril, en coincidencia con su cumpleaños número 41, fue internado en el hospital Cedars Sinaí, de Los Angeles.
"Hace mucho que no lo veo a Luis Miguel pero sé que está bien, sobre todo de salud, que es lo que se ha rumoreado… No te sé decir exactamente pero sé que está bien", dijo su ex cuñado a un medio de prensa mexicano. Estas palabras fueron ayer reproducidas por decenas de portales de Internet, como una suerte de confirmación de que el cantante está vivo o algo así. Al menos es lo que dice su ex cuñado. Lo cierto es que desde que se internó en abril no hubo más noticias sobre él. Hubo muchísimos rumores, como corresponde a este tipo de casos en los que no hay confirmación ni negación por parte del representante o de la familia de la persona en cuestión.
Con el caso de Gustavo Cerati ha ocurrido más o menos lo mismo, con la enorme diferencia de que al menos se comunicó desde el comienzo cuál había sido el motivo de su internación. Pero tras los primeros quince días en el hospital, los médicos y familiares de Cerati dejaron de actualizar noticias sobre su salud, dejando el terreno tan libre a las especulaciones como en el caso de Luis Miguel. Pero los días pasan, la prensa se distrae en otras noticias y debemos recordar que en el mundo de los chismes las novedades llamativas se producen a diario, por lo que hay muchas distracciones que dejan estos dos misterios un poco atrás.
Tarde o temprano se sabrá qué ha ocurrido con los dos. Mientras tanto la falta de novedades demuestra claramente que los rumores tienen a veces un efecto explosivo y son olvidados de inmediato hasta que no haya algo tangible.