EE.UU. da paso clave en diálogo por paz

Medio Oriente. Obama habló con Netanyahu sobre negociación directa con los palestinos

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DANIEL HERRERA LUSSICH EN WASHINGTON | CORRESPONSAL PERMANENTE

La categórica respuesta del presidente Barack Obama pautó el buen clima reinante en la interminable entrevista que mantuvieron, el martes 5, en la Casa Blanca el presidente de los EE.UU. y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.

"Sr. Presidente en el último año, usted se distanció de Israel y le dio la espalda al primer ministro. ¿Cree que fue un error? ¿Confía usted en el Sr. Netanyahu?", espetó uno de los corresponsales en el medio de varias decenas de ávidos periodistas.

"Permítame aclarar que la premisa de su interrogante está mal formulada, estoy en total desacuerdo con ella. Siempre he reiterado una firme relación con Israel y he confiado en el primer ministro Netanyahu desde que lo conocí, antes de ser elegido presidente".

Este rompimiento del hielo en la charla con los corresponsales, la bandera azul y blanca de Israel, que flameaba en el frente de la "Maison Blair", residencia de honor para huéspedes oficiales (frente a la Ca- sa Blanca sobre la Avenida Penssylvania) no se observó en la visita de tres meses atrás.

También el tono optimista que exhibieron los dos protagonistas, al término de la charla, fue la confirmación más notoria de que se habían descongelado las relaciones entre Estados Unidos e Israel. Obama y Netanyahu, en principio, lograron dar el primer paso para destrabar el camino e iniciar conversaciones directas -entre israelíes y palestinos- en busca de la paz en Medio Oriente.

En marzo habían detonado todas las gestiones impulsadas por Obama cuando, sorpresivamente, durante un viaje oficial del vicepresidente Joe Biden a Israel, se anunció oficialmente por autoridades israelíes la construcción de 1.600 viviendas en Jerusalén Este, una de las zonas en litigio.

Biden retornó a Washington luego de duros encontronazos verbales y severos reproches de la secretaria de Estado, Hillary Clinton.

Y para agregarle más leña a la hoguera, días después se registró un duro y frío nuevo encuentro entre Obama y Netanyahu en la Casa Blanca. No era una reunión oficial. El primer ministro de Israel había viajado a Estados Unidos para asistir al influyente Congreso anual de American Israel Public Affairs Committee (AIPA) y aprovechó para visitar la Casa Blanca e intentar dar explicaciones al presidente Obama. Según datos de altos allegados, la entrevista tuvo un desarrollo de enorme tensión, tanto que en un momento el inquilino de la Casa Blanca se retiró para cenar con su familia y Netanyahu quedó deambulando solo por los salones presidenciales. Muchos pensaron que la reanudación del diálogo sería imposible mientras estuvieran los mismos gobernantes al frente de ambos países.

Pero tres meses más tarde vuelven las sonrisas y nace un clima de mayor entusiasmo sobre las posibilidades en Medio Oriente. Hasta ahora con enormes altibajos y fuertes diferencias, israelíes y palestinos han mantenido negociaciones indirectas a través de un mediador enviado por EE.UU. a la región, el embajador George Mitchell.

En la cúpula de la Administración americana se comenta que "el presidente Obama está esperanzado en lograr la Paz en Medio Oriente", aunque expresan que el mandatario siempre deja en claro que "no es un optimista estúpido".

Esta vez entre los temas que abordaron ambos gobernantes se menciona: 1) Obama asegura que Netanyahu tomará los peligros para encaminar unas negociaciones serias con los palestinos (se habló de la existencia de los dos Estados). 2) Durante la conversación quedó sólidamente aceptado que los lazos entre Israel y Estados Unidos son irrompibles. 3) Ambos dirigentes coincidieron en la necesidad de hacer frente a la amenaza que representa Irán -según se comentó, es la mayor preocupación actual israelí y a corto y largo plazo también la estadounidense-. 4) Con respecto a la flotilla de apoyo a Gaza y la situación de la Franja, Obama se habría mostrado de acuerdo en el proceso de disminuir el bloqueo, especialmente de bienes, para la franja palestina. 5) El último tema habría girado en torno a la exclusión de Israel del Tratado de no Proliferación Nuclear.

"La política de los Estados Unidos no se ha modificado en relación al asunto nuclear, reconocemos la necesidad excepcional de Israel en materia de seguridad y no vamos a mover un dedo para hacer algo que pueda reducir la actual seguridad de ese país", aclaró Obama.

A su vez, voceros de política exterior estadounidense señalaron oficiosamente que "la Autoridad Palestina hizo llegar a la Casa Blanca y al Departamento de Estado su esperanza de que el presidente Barack Obama haya presionado a Israel con el objetivo de avanzar en la negociación por un acuerdo de paz en Medio Oriente. Y también sobre cuestiones planteadas durante la visita de Mahmud Abbas a Washington, con referencia a los temas fronterizos y a la detención de la construcción de asentamientos".

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