GDA / LA NACIÓN | En medio de una fuerte desaceleración de la inflación en América del Sur, Argentina y Venezuela continúan siendo los únicos países en los que los aumentos de precios figuran al tope de las preocupaciones de la población.
En promedio, la suba acumulada en los primeros seis meses de 2010 en la mayoría de los países de Sudamérica ronda el 2% (en Uruguay es de 3,09%), lo que contrasta notablemente con lo que ocurre en Argentina y Venezuela.
En Argentina, la inflación oficial entre enero y mayo de 2010 ascendió a 5,1%, aunque las estimaciones privadas, sin excepción, hablan de que la suba fue mucho mayor y que en el semestre ya se superó la barrera del 10%.
Las perspectivas para lo que resta del año además no son buenas, ya que después de un segundo trimestre relativamente tranquilo en materia de precios, para la segunda mitad de 2010 se espera una aceleración de los precios.
El único consuelo que les queda a los argentinos es que la situación en Venezuela es peor. En junio, la inflación en las tierras de Hugo Chávez alcanzó al 1,8%, lo que implicó una leve baja frente al 2,6% de mayo. Igualmente, la suba acumulada en el semestre asciende a 16,3%, mientras que en los últimos doce meses trepa al 31,3%, lo que convierte a Venezuela en el país con la mayor inflación de la región por quinto año consecutivo.
Los incrementos en Venezuela además se registran en el marco de un rígido control de precios y de cambios, que rige desde 2003.