SAN JOSÉ | J. LUIS ÁLVAREZ
El único delincuente que se mantenía prófugo tras participar del secuestro del corredor de bolsa Ignacio Rospide, se encuentra preso en una cárcel de Buenos Aires por un delito de rapiña. Comenzarán a tramitar su extradición hacia Uruguay.
La Policía de San José confirmó en la víspera que Osvaldo Furtado, uno de los delincuentes que participó en el secuestro del empresario Ignacio Rospide, y el único que se mantenía prófugo, está preso en una cárcel de la provincia de Buenos Aires por un delito, presumiblemente de rapiña, cometido en el país vecino.
El comisario inspector maragato, Gustavo Zengotita, vocero oficial de la Jefatura local, confirmó en la mañana de ayer la noticia, luego de comunicar la misma al Departamento de Delitos Complejos de la Jefatura de Montevideo, repartición que tiene a su cargo el caso del empresario secuestrado y liberado pocas horas después, sin que se pagara el rescate.
El jerarca manifestó que la Dirección de Investigaciones de la Policía maragata mantuvo el caso en el tapete, desde el mes de marzo, cuando el secuestro sacudió al Uruguay.
Furtado, junto con otras dos personas, identificadas como H.B., que se desempeñaba como panadero y M.C.R. un empresario inmobiliario -ambos en prisión- habían secuestrado a Rospide desde el estacionamiento del Club de Pesca Armonía en Montevideo. Lo habían traslado a una pequeña vivienda, contigua a la panadería, propiedad de H.B. en San José. Al fracasar el pedido de rescate, habían resuelto liberarlo, hecho que se concretó el 19 de marzo.
Una vez detenidos M.C.R. y H.B., se conoció que Furtado había huido horas antes hacia Argentina. Este se habría mostrado partidario de ultimar al empresario cuando se supo del fracaso del plan de extorsión.
Considerado un sujeto sumamente peligroso, la Policía maragata continuó interesada en el caso, hasta que en las últimas horas confirmó su detención en Buenos Aires, en el Penal de Villa Devoto.
Según explicaron las autoridades a El País, ahora corresponde a la Justicia uruguaya iniciar las acciones legales pertinentes, para que una vez finalizada la pena de Furtado en Argentina, pueda ser extraditado hacia Uruguay.
LOS HECHOS. En la noche del 18 de marzo, el empresario y corredor de bolsa, Ignacio Rospide, de 77 años, fue secuestrado por tres individuos, cuando pretendía asistir al Club de Pesca Armonía, en la rambla del Parque Rodó. "Gaucho Rospide, vení que hay un jugador de fútbol que se va para México y te quiere saludar". Esas fueron las palabras utilizadas por los secuestradores al abordarlo en el estacionamiento del club.
En la misma noche del jueves, la familia del secuestrado recibió tres llamados telefónicos informando la situación. Solicitaron un rescate de US$ 2 millones. Según informaron fuentes del caso, las llamadas fueron realizadas desde Delta del Tigre, San José.
Al día siguiente, los secuestradores volvieron a comunicarse con la familia del secuestrador, quien pasó la noche en la parte trasera de una panadería, incomunicado. En esa oportunidad los llamados fueron realizados desde Montevideo, momento en que la Policía ya estrechaba el cerco de accionar de los delincuentes.
En esas últimas llamadas, los secuestradores negociaban con la familia el monto del rescate, con el propio Ignacio Rospide dentro del coche .
Finalmente, la liberación del empresario ocurrió a pocas cuadras del edificio donde vive Rospide, en la rambla de Pocitos, ya entrada la noche. La familia no debió pagar el rescate exigido, dado que los secuestradores se sintieron acorralados por al accionar policial.
La investigación del equipo de Delitos Complejos permitió identificar en pocos días a los autores del secuestro.
Tras la captura de su ideólogo, el empresario M.C.R., y su cómplice y ejecutor, el panadero H.B., restaba la de Furtado.
Este hombre poseía varios antecedentes penales y había hecho gala de su extrema dureza cuando en el momento más crítico del secuestro propuso matar al empresario al ver que no se cobraría rescate.
Se conjeturaba que Furtado podría haber cruzado a Buenos Aires, dado que allí tenía contactos en el bajo mundo. Esto se confirmó y ahora se espera por su extradición.