Complejo en plena zona roja quedó sin seguridad

Temor. Modificación del contrato dejó sin 222 a viviendas

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PABLO ROSSI

A un extenso complejo de viviendas ubicado en San Martín y Aparicio Saravia le modificaron el Servicio de 222. La Agencia Nacional de Vivienda (ANV) hizo una reestructura en materia de vigilancia y los vecinos se sienten ahora desprotegidos.

Gente nerviosa, tensa y con miedo. Miradas de reojo a las personas que circulaban por la zona y un sentimiento de que se avecinaban horas difíciles. Esta era el sensación térmica de los vecinos de un complejo de viviendas creado en 1988 y ubicado en el cruce de la avenida General San Martín y Aparicio Saravia, en plena "zona roja".

El hecho que precipitó a los vecinos fue la noticia que corrió como "reguero de pólvora": en la madrugada, el complejo que alberga 193 viviendas sufriría un cambio en el servicio 222 por temas contractuales.

La preocupación fue mayúscula para los habitantes de las viviendas, que veían con creciente pánico cómo la noticia había circulado por las inmediaciones, sobre todo en la zona lindera a Palomares y el propio barrio Marconi, ubicado a cuatro cuadras del lugar.

El complejo se fue desvirtuando con el paso del tiempo, según admiten los vecinos. "Antes no había ni un papel tirado, esto era un parque", dijo Delia Blardoni, quien además de vivir allí lleva adelante un kiosco en una de sus calles internas. Varios apartamentos quedaron vacíos debido a que los mismos eran habitados por personas mayores que fueron falleciendo. Hoy en día, alrededor de 50 apartamentos se encuentran deshabitados, aunque algunos de ellos fueron copados por delincuentes o incluso saqueados.

Vecinos manifestaron a El País que de día "se ven caras que no pertenecen al complejo, pero de noche esto es tierra de nadie, incluso con custodia policial". Los robos son de todo tipo, desde focos de luz hasta ropa interior de las cuerdas de ropa. "Hoy por hoy, da vergüenza vivir acá", afirmó un vecino.

Un grupo de habitantes del complejo hicieron público su malestar por la quita de la custodia policial, pero afirmaron que son "la voz de todos los vecinos que están incapacitados de salir de sus hogares".

"La gente tiene miedo", dijo un vecino, quien aseguró que la noche de ayer iba a ser la "más brava" desde que se mudó al complejo, "me siento desprotegido, tengo una familia con niños. Cierro la puerta de mi casa y no se qué puede pasar en la noche", afirmó a El País.

Consultados sobre cómo el barrio ya estaba al tanto de que culminaba la custodia en el complejo, los vecinos indicaron que "al ser tierra de nadie, los delincuentes caminan por las calles internas y se enteran de todo". A esto hay que agregar que "algunos propietarios tienen sus familiares en Palomares y ya les pasaron el dato".

cONTRADICCIÓN. Hasta los propios policías que cumplían el 222 se vieron sorprendidos por la notificación. Uno de ellos dijo a El País que custodiaban el lugar las 24 horas del día, "éramos tres policías por turno". Con lo cual, 12 personas perdieron su fuente laboral, decisión que fue comunicada sin ningún tipo de anticipación.

El complejo CH84 era gerenciado por el Banco Hipotecario del Uruguay hasta el 2009, que pasó a manos de la Agencia Nacional de Vivienda. Desde ese tiempo a esta parte el servicio siguió funcionando normalmente, dijeron los vecinos, quienes no notaron que la guardia haya mutado.

Uno de los policías dijo a El País que le explicación que le dieron para levantar la seguridad del complejo fue que se pensaba implementar un servicio de bases móviles.

"El contrato fue modificado por la Agencia de Vivienda, los policías que cumplían el servicio dentro del complejo no lo harán más, en cambio saldrán equipos móviles con funcionarios de la Agencia y policías contratados por Servicio 222 que harán rondas por los complejos", informó por su parte el jefe de Policía de Montevideo, Walder Ferreira.

El jerarca se excusó de comentar la medida y señaló que la Jefatura sólo se limitaba a cumplir con los requerimientos del contratante, en este caso la Agencia Nacional de Viviendas.

Gustavo Marton, gerente general de la A.N.V. dijo a El País no tener "información de que se haya levantado el servicio" y dijo que "hay desinformación". (Producción: Pilar Besada y Renzo Rossello)

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