Alejandro Nogueira
Desde mediados de julio habrá una andanada de los sindicatos públicos por el Presupuesto. Economía no está dispuesta a ceder y espera sortear con éxito los cuestionamientos en la interna del FA. El reparto será un tema de negociación interna.
En el equipo económico "no asusta" la ofensiva sindical en ciernes. Han marcado la cancha: hay un excedente tributario de US$ 300 millones para el sector público y no piensa dar "aumentos salariales al barrer".
El compromiso del ministro de Economía Fernando Lorenzo y su equipo es "que el sector público no pierda ingresos", pero considera que la recuperación salarial de lo perdido en la crisis de 2002 ya se concretó y "esta es una nueva etapa", donde las prioridades son otras: indigencia, pobreza, cárceles, sectores relegados del funcionariado.
Para el MEF hay grupos prioritarios a atender, pero decidir cuáles son es un asunto del gabinete: ¿los militares y las promesas de Mujica y Rosadilla? ¿la Policía y el 222? ¿el agobiado Inau? Son respuestas que no están en Colonia y Paraguay sino en la Torre Ejecutiva.
El incierto "espacio fiscal" es también para dar incentivos en la mejora de gestión en el Estado, en el convencimiento de que no hay reforma estatal sin estímulos adecuados. Y el tercer aspecto -en el que hay una zona de coincidencia con los sindicatos-, es el de aliviar la inequidades salariales en el ámbito del Estado, en especial la regularización de las situaciones de becarios, pasantes, contratos, y otros parches de la historia del empleo público.
En la enseñanza el panorama es más complejo, porque la autonomía de los entes involucrados obliga a otro tipo de negociación. Igualmente, el MEF asegura que no se moverá de mantener un 4,5% del PIB para este sector, lo que supone en una economía en crecimiento un "extra" de US$ 320 millones en el quinquenio. La aspiración de los hacedores de la política económica es que al menos una parte de este dinero vaya a "estímulos de gestión", ya que se percibe que el aumento de recursos en la educación no necesariamente se traduce en resultados educativos.
Los espacios de negociación entre las pretensiones sindicales y la percepción del MEF de la economía de los próximos años es que no se pierda lo ganado: el equipo económico está dispuesto a ajustes anuales por el IPC, aunque esto tenga un componente de indexación, pero no piensa dar aumentos reales de remuneraciones.
Vía crucis. El reflote de cuestionamientos a la política económica -cuya expresión clave es el Presupuesto-, liderados por el Partido Comunista, pero con fuerte predicamento en otros sectores de la izquierda, parece haber quedado sofocado por el explícito respaldo del presidente Mujica a la línea económica.
Lorenzo, en un talante bien diferente al de su distante antecesor, Danilo Astori, inició la semana pasada un periplo en los principales sectores de izquierda que tiene, en la próxima semana, sus puntos altos en su encuentro con el MPP el lunes a las 11 de la mañana y, en la tarde, con la Mesa Política del FA. La reunión con el Partido Comunista -que pidió respuestas a varias preguntas escritas antes de la reunión-, se realizará esta semana, pero la fecha no está definida.
El PCU luce cada vez más aislado en sus críticas, pero también parece dispuesto a jugar su peso sindical y el de sus aliados, más lanzados en los gremios que a los pasillos del poder político.
La ofensiva. Los sindicatos públicos no ignoran el marco en el que deberán desarrollar sus movilizaciones y se han fijado la segunda quincena de julio para aplicar sus presiones.
"Todavía no definimos ningún tipo de agenda. Hoy (por el viernes pasado) en el departamento de estatales y municipales del Pit-Cnt, se unificó la plataforma reivindicativa para los consejos de salarios y, fundamentalmente, al Presupuesto, y se definió como punto de partida para el plan de acción, convocar a un plenario de directiva de todos los sindicatos públicos para el jueves 8 de julio", señaló a El País. "En ese plenario vamos a reafirmar la plataforma reivindicativa y delinear un plan de acción concreto para ver cuáles van a ser la movilizaciones que se van a hacer".
Pero, más allá de la estrategia global de los públicos, cada sindicato se trazará sus prioridades. Los gremios de la enseñanza definirán su paquete de movilizaciones luego de las vacaciones de julio. Su reivindicación central -más bandera que potencial realidad- es que el gobierno otorgue el 6% del PIB para la ANEP y la Universidad de la República.
La Federación Nacional de Profesores (Fenapes) prepara una serie de asambleas en todos los liceos del país luego de las vacaciones para preparar las movilizaciones. La Federación Uruguaya de Magisterio (FUM) y la Asociación de Funcionarios de UTU (Afutu) anunciaron una batería de medidas a fines de julio.
Los $ 14.000. Tanto en COFE como en la enseñanza se levanta la bandera de los $ 14.000 como piso salarial ($ 14.400 en la administración central para un trabajo de 30 horas semanales), pero esto tienen un impacto imposible de asumir por el equipo económico en el resto de la pirámide salarial.
Los gremios de la enseñanza reclaman una diferencia salarial de 8% entre los diferentes grados y Universidad de la República también tiene sus pretensiones. El Instituto de Economía sostiene que de acuerdo al crecimiento del producto, la Universidad podría reclamar hasta el 1% del PIB, que planteado en dinero equivaldría a un aumento del 70% de lo adjudicado en el período anterior.
Los gremios públicos quieren recuperar más salario, por lo que quieren zafar del corset de las pautas oficiales y del tope de los US$ 300 millones, que no alcanza para aumentos reales en las remuneraciones de los estatales. Algunos lanzan sus propias movilizaciones en los márgenes que les otorgan sus respectivos "patrones". Por ejemplo, en el BPS, donde hay señales de superávit de gestión, el gremio definió esta semana un paro de 72 horas que abarcará el viernes 9 de julio y los días lunes y martes siguientes.
Participación. Además, como en el sector privado, los sindicatos buscan espacios políticos: quieren coparticipar en la definición de los presupuestos de los entes.
El gobierno parece dispuesto a facilitar toda la información presupuestal en los entes. No obstante, la apertura que muestra Lorenzo y su equipo en el debate presupuestal, se ubica entre sus números y las decisiones distributivas que finalmente adopte el gobierno de José Mujica. (Producción: D. Ferreira, P Melgar)