El censo "Ronda 2010" que, en realidad, se concretará en el primer semestre de 2011, costará unos $ 280 millones (unos US$ 13 millones), de acuerdo a lo explicado por las autoridades del Instituto Nacional de Estadística (INE) en la comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados. Se trata de unos $ 30 millones más de lo previsto en un proyecto enviado por el ex presidente Tabaré Vázquez al Parlamento en febrero pasado.
El diputado herrerista Pablo Abdala preguntó el motivo del aumento en el monto de la financiación solicitada y las autoridades del INE le explicaron que en el proyecto de ley original se preveía que el presupuesto podía ser mayor al pedido.
Un anteproyecto elaborado por el INE y presentado ayer en Diputados incluye la nueva cifra y dice que el instituto "comunicará a la Contaduría General de la Nación la distribución por objeto del gasto y proyecto de inversión, sin el cual no podrá iniciarse la ejecución".
El censo involucrará a entre 6.000 y 8.000 trabajadores. El proyecto dice que la Administración Central, entes e intendencias podrán pasar funcionarios al INE por un plazo máximo de cuatro meses. Esos funcionarios recibirán una compensación especial. El INE también podrá realizar contrataciones con instituciones públicas o privadas para el suministro de personal, mediante licitación o convenios.
Los funcionarios del INE también recibirán una compensación especial por un período máximo de seis meses.
El censo iba a realizarse este año, pero hubo atrasos y se aplazó a 2011. Es el primer censo nacional en catorce años, aunque la ley establece que debería hacerse cada diez. De todos modos, en septiembre se realizará un "censo piloto", recogiendo información en las afueras de Montevideo, en alguna localidad de Canelones y en Mariscala (Lavalleja),
El censo de 2011 consistirá en un solo operativo de campo que actualizará la base cartográfica del instituto y la toponimia (origen y significado de los nombres de los lugares). También se actualizará el directorio de los domicilios, con fines estadísticos.
El censo se realizará durante treinta días, lo cual modifica los procesos de contratación. Antes era necesario contar con unas 85.000 personas para cubrir todo el país en un solo día y esta vez no serán más de 8.000. La captura de la información será realizada con microcomputadoras portátiles (palms o netbooks).