En Pernambuco, Lula sobrevoló en helicóptero las regiones más afectadas junto al gobernador Eduardo Campos, y recorrió a pie las enlodadas calles de la localidad de Palmares, a 120 km de Recife (capital de Pernambuco), informó la presidencia.
En Alagoas, realizó un sobrevuelo sobre el municipio de Rio Largo, un área prácticamente borrada del mapa por la fuerza del agua, y recibió del gobernador Teotonio Vilela Filho un informe detallado de la situación.
En tanto, la Fuerza Nacional (un cuerpo especial convocado para situaciones especiales) enviará socorristas y hombres especializados en vigilancia a ambos estados, además de helicópteros y automóviles, informaron autoridades.
"Para Alagoas ya fueron enviados 37 bomberos especializados en rescates y 40 agentes de policía militarizada, además de dos helicópteros. Pernambuco solicitó a la Fuerza Nacional ayuda para soporte aéreo, y por ello ya fueron enviados dos helicópteros", dijo una portavoz del ministerio de Justicia a la AFP.
El Gabinete de Seguridad Institucional, por su parte, informó que instalará un hospital de campaña de la Aeronáutica en la localidad de Barreiros, en Pernambuco, y un hospital móvil en el municipio de Santana, en Alagoas.
El Ejército, en tanto, anunció el envío de un puente móvil a la zona de los desastres y de equipos de soporte a los hospitales de campaña.
Ahora que bajaron las aguas, la principal preocupación de las autoridades es localizar a las personas que permanecen desaparecidas, y acercar comida, medicamentos y abrigo a los más de 200.000 damnificados, según la Defensa Civil de Alagoas.