BOGOTÁ | AFP
El principal reto en política exterior para el electo presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, será tender puentes con el gobierno de Venezuela, que saludó su triunfo, pese a advertir que estará atento al nuevo desarrollo de las relaciones.
Juan Manuel Santos, considerado el delfín del presidente Álvaro Uribe, fue electo presidente el domingo con el 69% de los votos, contra el 27,5% del opositor Antanas Mockus. En su primer discurso, Santos aseguró que la "diplomacia y el respeto" serán el eje de su política internacional, y declaró su aspiración de "trabajar de la mano con los países vecinos para desarrollar una agenda conjunta de cooperación e integración".
"En las relaciones conflictivas siempre hay dos alternativas: mirar con amargura hacia el pasado o abrir caminos de cooperación hacia el futuro", enfatizó Santos en tono conciliador, al hacer referencia, sin mencionarlo, al gobierno del venezolano Hugo Chávez.
Para el ex canciller colombiano Guillermo Fernández, "la buena vecindad debe ser una de las prioridades de la política externa del nuevo presidente. Es necesario preservar los intereses de la seguridad nacional sin perder de vista las expectativas y realidades de nuestros vecinos".
Frente al gobierno de Chávez, Santos deberá "administrar las dificultades, encontrar consensos mínimos y hacer eficientes los mecanismos binacionales", recalcó ayer este diplomático.
Colombia y Venezuela comparten más de 2.000 km de una porosa frontera terrestre, en la que actúan guerrillas, narcotraficantes y delincuencia común.
Hasta hace poco, Venezuela -donde residen unos 4 millones de colombianos- era el segundo importador de productos de este país, con compras que en 2008 llegaron a los 6.000 millones de dólares, pero que cayeron estrepitosamente luego del "congelamiento" de las relaciones.
Rafael Guarín, politólogo cercano a la campaña de Santos, recordó que previo al balotaje, Santos se congratuló de haber recibido "señales indirectas" del gobierno venezolano "que nos permiten ser optimistas sobre el futuro de la relación", según dijo en un debate televisivo.
La cancillería venezolana saludó ayer la elección de Santos, aunque advirtió que estará "muy atenta no sólo a las declaraciones de los voceros del nuevo gobierno, sino a los hechos que vayan perfilando el tipo de relaciones que pueda ser posible llevar con sinceridad y respeto con el gobierno electo".
A lo largo de la campaña presidencial colombiana, Chávez acusó a Santos de ser un "mafioso" y de representar una amenaza para la paz de la región. Incluso, amenazó con bloquear "totalmente" el comercio con Colombia si llegaba a ganar las elecciones.
"Tanto Santos como Chávez son grandes apostadores y muy calculadores. Saben que se necesitan mutuamente y si bien en el futuro inmediato habrá escaramuzas en la relación, ambos se cuidarán porque éstas no pasen a mayores", añadió Guarín, al calificar de "positivo" el saludo del gobierno Chávez.
Venezuela decidió congelar sus relaciones con Colombia en julio de 2009 en rechazo a un acuerdo militar que permite que tropas estadounidenses operen en bases colombianas, negociado cuando Santos se desempeñaba como ministro de Defensa.
"El reto para Santos es enorme. Debe encontrar de manera creativa y persistente la forma de tratar con un presidente vecino que en el transcurso de la campaña lo llamó `mafioso` y que amenazó ante la eventualidad de su triunfo con cerrar totalmente el comercio binacional", recordó por su parte el profesor de relaciones internacionales de la Universidad del Rosario, Fernando Cano.
El sucesor de Álvaro Uribe "debe saber que el restablecimiento de relaciones con Venezuela será un camino de espinas, en especial frente al tema de la guerrilla, y el supuesto apoyo de Chávez en su territorio", indicó Cano.
"¿Qué hará Santos ante información de inteligencia que le diga que los jefes de las (la guerrilla izquierdista) FARC están escondidos en Venezuela? Ese es un escenario hipotético, pero probable. No hay que olvidar que el candidato Santos se declaró orgulloso de ordenar el bombardeo al campamento de las FARC en Ecuador", enfatizó este académico.
En ese sentido el senador liberal Armando Benedetti, aliado de Santos en el Congreso, dijo que el nuevo mandatario se cuidará de confrontar frente a Chávez. "Jugará a pasar a la historia y por eso recurrirá al uso de los canales diplomáticos con los vecinos", enfatizó.
Uribe: el presidente que cercó a FARC
El presidente colombiano, Álvaro Uribe, electo en 2002 y reelecto en 2006, pero que vio cerrada la posibilidad de optar a un tercer mandato por decisión de la Corte Constitucional, quedará en la memoria de sus compatriotas como el hombre que puso cerco a las FARC. Un abogado de derecha de 57 años, es considerado el principal aliado de EE.UU.
Dotado de una fuerte personalidad, Uribe, ofreció "autoridad" a los colombianos en su primera campaña presidencial y mantiene, ocho años después de su llegada al poder, una popularidad superior al 70%. Pero los logros que exhibe en materia de seguridad en Colombia, contrastan con las dificultades que su gobierno ha enfrentado en las relaciones con sus vecinos, especialmente con los presidentes izquierdistas de Venezuela, Hugo Chávez, y Ecuador, Rafael Correa.
Aunque hay buen balance en lo económico, con crecimiento sostenido (entre 6% y 7% anual) e inflación bajo control (2% anual), deja un saldo negativo en lo social: 46% de población bajo la línea de pobreza y 12% de desempleo. AFP
La cifra
69 Es el porcentaje de votos que recibió Santos en los comicios el domingo, contra el 27,5% de Mockus. Un 66% no votó.