El oficialista Juan Manuel Santos fue elegido ayer presidente de Colombia con el 69,05% de los votos depositados en la segunda vuelta de las elecciones, según informó la Registraduría Nacional (ente electoral).
El candidato conservador obtuvo 8.958.667 votos, en tanto que su rival, el independiente Antanas Mockus sumó 3.570.543 votos (27,52%). Se contabilizaron 443.395 votos en blanco, entre 13.033.380 sufragios válidos depositados.
Los colombianos acudieron a las urnas en una segunda ronda para elegir al sucesor del presidente Álvaro Uribe entre el ex ministro de Defensa Santos y Mockus, del Partido Verde.
Las urnas abrieron a las 08:00 horas para recibir la votación de casi 30 millones de electores. Sin embargo, como se previó, los partidos del Mundial hicieron que varios colombianos no se dirigieran a las urnas. Y las fuertes lluvias que se registraron en varias regiones tampoco ayudaron.
Tanto Uribe como los candidatos hicieron llamados en las últimas horas para que los colombianos salgan a votar, porque tradicionalmente la abstención en el país ronda el 50%.
Santos asumirá la presidencia el 7 de agosto para el período 2010-2014, sucediendo a Uribe, quien concluye dos mandatos sucesivos (2002-2006 y 2006-2010).
El mandatario fue uno de los primeros en felicitar a Santos, se comunicó telefónicamente y le dijo que pidió "a Dios todos los éxitos para él y su familia", según refirió el jefe de prensa de la presidencia, César Mauricio Velázquez.
"Quiero felicitar a Santos, su partido y las personas que votaron por él. Le deseo el mejor de los éxitos como gobernante para el bien del país", dijo minutos después Mockus.
"A partir de hoy queda elegido un nuevo gobierno, pero también se consolida una nueva fuerza política independiente: el Partido Verde", aseguró Mockus al referirse que, de una nula representación legislativa, ahora cuentan con cinco senadores en una cámara de 102, así como con una abultada votación por su candidatura.
Violencia. Aunque temprano las autoridades ofrecieron un balance de tranquilidad, a media mañana el ministro de Defensa, Gabriel Silva, confirmó la muerte de 10 uniformados: siete policías y tres militares.
Los siete carabineros murieron en una zona rural de Tibú, en el departamento de Norte de Santander, a unos 460 kilómetros al noreste de Bogotá, cuando al paso del camión en que viajaban en un patrullaje rutinario estalló una carga explosiva, dijo el ministro.
En el camión viajaban 12 policías en la acción atribuida inicialmente a rebeldes del Ejército de Liberación Nacional (ELN), dijo por su parte el general Orlando Páez, director operativo de la policía nacional.
En una conferencia de prensa, el ministro Silva dijo que además de los carabineros, murieron emboscados por presuntos rebeldes tres soldados, cuando en la madrugada un patrulla del ejército caminaba con cajas de material electoral en la zona de Puerto Lleras, en el departamento de Meta y a unos 175 kilómetros al sureste de Bogotá.
Ese ataque fue atribuido por Silva a las guerrillas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). En la primera vuelta del 30 de mayo las autoridades reportaron tres uniformados muertos.
Páez confirmó además incidentes como que presuntos rebeldes del ELN quemaron por la madrugada 127 boletas electorales en San Calixto, un poblado del departamento de Norte de Santander, en el noreste del país.
Unos 152.000 policías y unos 200.000 militares participan en el operativo de seguridad electoral. Alejandra Barrios, directora de la no gubernamental colombiana Misión de Observación Electoral (MOE), dijo en una conferencia de prensa que según datos de sus 2.302 observadores, presentes en 242 del más de millar de municipios del país, tuvieron informes de al menos cinco denuncias de irregularidades electorales, como una en Bogotá, donde una persona denunció que le ofrecieron dinero a cambio por su voto.
La OEA, que tuvo 81 observadores en 125 municipios del país destacó que en general la jornada había transcurrido en relativa normalidad o calma.
A su turno, tras sufragar en el Norte de Bogotá, Santos dijo que considerando los problemas de seguridad de Colombia, era "un gran avance que en este país sean los partidos de fútbol y la lluvia" los que retrasen a la población a votar.
En la primera vuelta, Santos sacó una ventaja de más de 20 puntos porcentuales a Mockus: el ex ministro de Defensa se alzó con 47% de las boletas, contra el 21,5% del matemático y filósofo aspirante verde. Como la ley electoral colombiana contempla que la victoria es para quien consiga más de 50% de las boletas, es por eso que debieron enfrentarse en un balotaje.
Presidente. De 58 años, casado y con tres hijos, el hasta ayer candidato del Partido Social de Unidad Nacional (Partido de la U, derecha) dejó el ministerio de la Defensa en mayo de 2009 para poder postularse a la presidencia, recogiendo la bandera política de Uribe de acabar con la guerrilla de las FARC.
Aunque tiene una experiencia de más de 20 años como ministro de diversos gobiernos, fue precisamente su labor al frente de Defensa la que lo catapultó como figura política en un país que aún sufre la violencia de guerrillas, narcotraficantes y bandas criminales.
"¡Gracias Colombia! ¡Gracias, mil gracias!", escribió el mandatario electo en su cuenta de Facebook, luego que se conocieran los resultados.
Las cifras
13 Son los millones de colombianos que votaron ayer. Había 30 millones de habilitados, pero el Mundial y la lluvia los detuvieron.
69% Es lo que obtuvo Santos ayer. Su rival, Mockus, apenas logró el 27,5%. En la primera vuelta el presidente electo obtuvo el 47%.