REBAR
El año pasado, cuando se destapó el tarro de la enorme corrupción desatada entre parlamentarios británicos en el uso y abuso de determinadas partidas de gastos, dimos a conocer algunos de esos excesos: se trataba del desvío de las franquicias que facilitan el traslado de los diputados que residen en las lejanías de la capital inglesa, a quienes se les concede un "extra" importante al permitirles alquilar una segunda vivienda en las cercanías de la sede del parlamento, mientras ocupan sus cargos. El hecho parecía asunto terminado: pero el denunciante de aquellos días -"The Daily Telegraph"- que vaticinó que tales episodios empujaban a Gordon Brown hacia su derrota electoral (dicho sea de paso, la embocó) vuelve al ring para desafiar a quien se anime a desmentirlo, al reabrir el tema de las irregularidades. Se fueron los laboristas, que se trabajaban placenteramente dichas ventajas, y llegaron al gobierno los conservadores de David Cameron, dispuestos a conservar la moral de procedimientos que tanto pregonan los "tories".
Según el diario citado, el actual N° 2 del Ministerio de Hacienda, David Laws, habría incurrido en inconducta en el manejo de fondos públicos, durante su mandato parlamentario entre 2004 y 2009. El reglamento que rige la concesión de los beneficios, establece que los representantes radicados en distritos distantes de Westminster, tienen derecho a percibir una compensación por los gastos de alquiler de una segunda vivienda, pero eso no corresponde cuando se destina al cónyuge o la pareja de hecho.
Frente a la denuncia del "Daily", que en lo que respecta a Laws fija en 47.000 euros la suma que equivocadamente utilizara, el hombre presentó renuncia a su alto cargo, porque no podría continuar, seriamente, la tarea de estudiar la complejidad del presupuesto y los gastos de las arcas nacionales (que habrán de sufrir un recorte de 6.200 millones de libras) mientras tenga que enfrentar las implicaciones privadas y públicas que denuncian las recientes revelaciones. Eso se llama RESPONSABILIDAD, señoras y señores. ¡Bien, David, bien!... Por si fuera poco, el dimitene adelantó que devolverá a la Cámara los 47.000 euros que se colaron en sus bolsillos casi sin que él lo advirtiera.
¡Ah!... Ya estaba olvidándome de decir que David pagaba 950 libras mensuales por la segunda vivienda, una habitación donde vivía en pareja... mejor dicho, con un "parejo", un hombre con quien mantiene una relación de ida y vuelta al mundo del placer, desde el año 2001... Una manera muy divertida de inaugurar el Siglo XXI.