F. CASTILLO / D. FERREIRA
Como salida a la situación del Hospital Italiano, el gobierno propuso un período de cogestión de seis meses hasta definir cómo y quién se hará cargo del centro asistencial. Durante ese lapso, el MSP garantizará las fuentes de trabajo.
El presidente José Mujica reunió ayer a todas las partes interesadas en el Hospital Italiano y propuso una salida que calificó como "transición" mientras se define el comprador de la institución en quiebra: la mutualista Universal o la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE).
El plazo previsto para ello será de cuatro a seis meses, lapso en el cual el Ministerio de Salud Pública (MSP) -a través de la figura de un interventor o veedor- garantizará que el hospital funcione con normalidad y los funcionarios cobren sus sueldos.
El pago de los salarios quedará a cargo de quienes administren esa transición: ASSE o Universal. En el caso de que ambos la administren transitoriamente, una vez que se haga efectiva una oferta definitiva para gestionar el hospital por parte de una de ellas, se devolverá a la otra lo invertido en este período.
Los detalles formales de esta propuesta los terminará de elaborar el ministro de Salud, Daniel Olesker, en esta semana.
Mujica citó en la mañana a las dos partes interesadas en la gestión del hospital y por la tarde convocó a los funcionarios.
En ambas reuniones esbozó su plan para terminar con el conflicto en un centro asistencial que tiene deudas por $ 369 millones y cuyos funcionarios lo están ocupando desde hace varias semanas con severas restricciones asistenciales.
"Se nos propuso alguna posible transición en el Hospital Italiano; quedó el Ministerio de Salud Pública (MSP) en proyectarla por escrito", dijo a El País, tras el encuentro, el gerente general de la mutualista Universal, Alfredo Invernizzi.
La mutualista es una de las principales arrendatarias de los servicios que ofrece el Hospital Italiano y ha demostrado su interés en comprarlo.
Invernizzi recalcó que "todavía no está definida la forma" en que se podría llevar a cabo la propuesta del gobierno.
"El MSP nos va a presentar la idea y ahí se va a especificar cuál es el papel que jugaría Universal. En función de eso decidiremos que haremos", dijo el gerente de la mutualista.
Invernizzi apuntó que en la reunión se citó el caso de la mutualista Impasa, que en el año 2006 fue intervenida por el gobierno para "apuntalarla" hasta que finalmente se definió la compra por parte de la mutualista SMI.
Desde la otra parte interesada (ASSE) se aseguró que tras presentar ayer un análisis de la situación (no una oferta concreta), ahora la decisión la tiene el Poder Ejecutivo. "Nosotros presentamos un informe con las necesidades de ASSE para que se integrara al análisis de toda la situación", explicó a El País el vicepresidente del organismo, Ángel Peñaloza.
Explicó que en ese informe se exponen "los requerimientos futuros que tendría ASSE de infraestructura, con un sustento desde el punto de vista asistencial y económico".
El funcionario especificó que lo que se planteó es la demanda de servicios que tiene el organismo estatal. "Cuando se evalúen las distintas necesidades, el Poder Ejecutivo va a resolver el camino dentro del abanico de posibilidades que hay", dijo.
Agregó que la situación del Italiano a nivel jurídico es "muy complicada" por el millonario pasivo que tiene. Dijo, además, que hasta ahora no se han contactado directamente con la Junta Directiva del centro asistencial.
El País intentó sin éxito comunicarse con algunos de sus directivos. Fuentes cercanas a la dirección del hospital expresaron que existe "molestia" porque han sido "ignorados" en estas negociaciones e incluso se evaluó emitir un comunicado público para expresar su postura en este tema. En tanto, los funcionarios del Italiano, que mantienen las medidas de ocupación porque aún no han cobrado los sueldos de mayo, se retiraron "conformes" con la propuesta del gobierno.
Entredichos entre ASSE y Universal
Si bien la reunión convocada por el presidente José Mujica, en la que participaron los directivos de la mutualista Universal e integrantes del directorio de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE), se desarrolló en un ámbito de "cordialidad", a la salida el gerente general de Universal, Alfredo Invernizzi, se mostró "desconcertado" por declaraciones de Alfredo Silva, representante de los trabajadores en ASSE.
Silva dijo que la mutualista privada, en su propuesta de compra, "se aprovecha" de los trabajadores del centro asistencial y los "ningunea" al querer incorporarlos como nuevos empleados sin reconocer los años de antigüedad de los funcionarios. Invernizzi respondió que esas declaraciones son "inexactas y agraviantes" y lamentó que no estén en el "tono" que requiere la discusión.