Luego de los últimos cinco años donde los trabajadores recuperaron el salario perdido durante el gobierno de Jorge Batlle (20% promedio), el nuevo escenario para la negociación salarial no termina de convencer al movimiento sindical.
El Pit-Cnt ya expresó que la fórmula oficial para fijar los aumentos en el sector privado son "insuficientes". En la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE), que abarca a los gremios de la Administración Central, también existe "preocupación" por los lineamientos del Poder Ejecutivo.
La pauta presentada el miércoles en el Consejo Superior del Sector Público, establece ajustes anuales en base a inflación proyectada más el porcentaje de PIB, aunque se pondrá el acento en que los sectores más sumergidos tengan un ajuste superior, explicó Alejandro Laner, responsable del Departamento de Públicos del Pit-Cnt. La propuesta incluye un correctivo anual.
En suma, el gobierno apunta a que la masa salarial crezca al ritmo de la evolución del PIB.
COFE cree que la pauta tiene puntos de contacto con sus propuestas como la intención de "corregir inequidades salariales". Para lograrlo, la confederación propone la aplicación de ajustes diferenciales donde se privilegie a los trabajadores con sueldos más bajos.
"Lo que nos genera preocupación es que el gobierno dice `tenemos tanta plata para invertir en los salarios y corregir inequidades`, pero las prioridades las van a manejar ellos. Sospechamos que capaz que las prioridades del gobierno no sean las mismas que tenemos los trabajadores organizados", esgrimió Joselo López, secretario general de COFE. El dirigente aludió así a la posición del Ejecutivo de privilegiar la mejora de los salarios en la Policía y en el Ministerio de Defensa, sectores con retribuciones bajas. López comparte esto pero marcó que en todo el Estado hay salarios muy deprimidos que también deben atenderse.
El gobierno dispondrá de US$ 300 millones, que saldrían del Presupuesto, para financiar los salarios de unos 100 mil funcionarios.
COFE va a la negociación con el planteo de que el piso salarial para un funcionario que recién ingresa al Estado sea de $ 14.400 por 30 horas semanales. López indicó que es prematuro aventurar si se alcanzará esa meta a partir de estos criterios.