En el Parlasur no hay despachos para los legisladores y los funcionarios trabajan en cuatro pequeñas salas. No se aprueban leyes, sino "recomendaciones" a los gobiernos. Algunos legisladores creen que ni siquiera es un Parlamento.
Una vez por mes, 72 legisladores de Argentina, Brasil, Paraguay y Venezuela llegan a Montevideo y sesionan en el Edificio Mercosur, frente al mar y sin que la mayoría de los montevideanos tengan una idea aproximada respecto a lo qué allí sucede.
Por estos días hay un fuerte debate político entre el gobierno y la oposición sobre la integración al Parlamento del Mercosur (Parlasur) y, de hecho, hoy lunes, blancos y colorados decidirán si nombran sus ocho delegados para el nuevo período o si definitivamente se retiran.
Parte de los integrantes del Partido Nacional se opone al Parlasur e incluso el ex presidente Luis Alberto Lacalle auguró la "muerte" del órgano, ya que "no hay base constitucional" para elegir a sus legisladores.
Sin embargo, los legisladores nacionalistas le han sacado "jugo" al Parlasur y han tenido fuertes enfrentamientos con los legisladores "chavistas".
Para el diputado de Alianza Nacional Pablo Iturralde, "algún estadio de la integración debe haber, hay que avanzar porque está trancado el libre tránsito", expresó.
Pero, ¿para qué sirve y qué hace realmente el Parlasur?
El plenario está integrado por 72 legisladores (18 por Estado) y diez comisiones. Los legisladores de Venezuela tienen voz, pero no voto. Hasta agosto el presidente será José Bautista Pampuro, un senador del Frente para la Victoria, segundo en la línea sucesora de la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner.
Ninguno cobra por estar en el Parlasur, salvo los legisladores de Paraguay, dedicados exclusivamente a este parlamento. Los legisladores paraguayos del Mercosur fueron elegidos por los ciudadanos de su país en las últimas elecciones nacionales y se les paga con presupuesto del estado paraguayo.
Se supone que todos los países deberían elegir en forma directa los legisladores del Mercosur antes de diciembre, pero ese plazo se extenderá, al menos, hasta 2014 dado que solo Paraguay lo ha hecho.
"Es un problema jurídico, en Uruguay tendremos que modificar la Constitución para eso", dijo a El País Diego Escuder, profesor de derecho internacional de la Universidad de la República y de derecho a la integración en la Universidad Católica, además de coordinador de la maestría en derecho de relaciones internacionales de la Universidad de la Empresa.
Hay casi 30 funcionarios, la mayoría instalados en Montevideo y muchos ganan menos de 1.000 dólares al mes. "A Uruguay el Parlasur no le sale ni 200.000 dólares al año. Eso está cubierto con los beneficios: se reciben 70 legisladores al mes, que se quedan en hoteles y están una semana con sus asesores", explicó Escuder.
En el Edificio del Mercosur no existe demasiado espacio: hay cuatro salas pequeñas donde funcionan las secretarías y no hay despachos para los legisladores.
"No tienen dónde trabajar", admitió un funcionario. El plenario sesiona en las salas del edificio y en los corrillos se afirma que hay pujas con Paraguay, cuyo gobierno tiene interés en ser sede del Parlasur.
DECISIONES. El Parlasur emite recomendaciones o propuestas que se elevan al Consejo del Mercado Común, integrado por los gobiernos de los países, que a su vez emite decisiones por consenso que luego deben aprobarse en cada Parlamento.
Así sucedió, por ejemplo, con el protocolo de adhesión de Venezuela al Mercosur, que se aprobó primero en el Consejo pero que aún no está vigente debido a que debe pasar por todos los Legislativos nacionales para su incorporación al ordenamiento jurídico.
Para muchos, está en duda el hecho de que el Parlasur sea realmente un Parlamento. "Todo aquel que diga que esto es un Parlamento, dice un disparate. Lo único que tiene de Parlamento es que está integrado por parlamentarios", dijo a El País el diputado frenteamplista Jorge Orrico.
Y explicó: "No es un Parlamento. Esa es una verdad científica, tan científica como que respiramos aire. Un Parlamento tiene determinadas características que no las tiene este mal llamado Parlamento del Mercosur, ya que es un lugar de discusión donde no se toman decisiones que sean obligatorias". Para ser un Parlamento, debería sancionar leyes y controlar a un Ejecutivo, opinó Orrico.
DOS ENFOQUES. "En todo caso es una organización internacional que no dicta leyes, apenas recomienda. Si un gobierno no cumple, no pasa nada. Por ejemplo, el Parlamento europeo dicta una norma y es obligatoria para los individuos que habitan la Unión Europea", agregó Orrico.
Escuder discrepa con el diputado del Frente Amplio: "El Parlasur no emite normativa con carácter obligatorio para el Mercosur. Eso no quiere decir que no emita otros actos y no deslegitima la función de parlamento".
El Mercosur "no es un organismo supranacional", por lo que las normativas luego deben ser "incorporadas" por cada Parlamento. "Pero la única función de un parlamento no es emitir normativa, sino que un parlamento es un foro donde la ciudadanía está representada", expresó.
"Si en algún momento decidimos avanzar en una instancia como la europea, de profundización de la integración, se le puede dar competencia normativa al órgano", admitió finalmente el experto.
Las cifras
72 Son los legisladores de Brasil, Argentina, Paraguay y Venezuela que llegan a Montevideo una vez por mes y sesionan en el Parlasur.
4 Son las pequeñas salas que hay en el edificio Mercosur, al lado del Casino Parque Hotel. No hay despachos para los legisladores.
Guaraní, Chávez y dengue en agenda
Hoy sesiona el Parlasur y en la agenda hay una propuesta para establecer controles a la caza, pesca y tala en la triple frontera de Argentina, Paraguay y Brasil. También se estudiará una planificación "para la prevención y control del dengue" y se instará a las autoridades de Paraguay a impulsar un proyecto de recuperación del lago Ypacaraí.
Entre las recomendaciones aprobadas en 2010 por el Parlasur están los estudios de factibilidad de obras de un puente en una localidad de Corrientes, una adhesión al Día Mundial del Agua y una declaración que insta a "garantizar la utilización de la bandera del Mercosur" en los edificios públicos.
El año pasado se aprobó una declaración contra la pornografía infantil, otra reclamando controles de alcoholemia en puestos fronterizos y una que denuncia "la conspiración organizacional de golpe de estado y magnicidio contra el presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, comandante Hugo Chávez Frías". También se respaldó al "gobierno constitucional de Evo Morales" en Bolivia. Se declaró el guaraní como "idioma oficial" del Mercosur, permitiendo que "se convierta en idioma de trabajo en el bloque regional, al igual que el español y portugués".