SEBASTIÁN CABRERA
Los convencionales departamentales colorados realizaron ayer una evaluación crítica del posicionamiento del Partido Colorado en la capital, remarcando la falta de organización, de una "mirada estratégica" y de un "proyecto político a mediano plazo" que supere lo electoral. "Estamos obsesionados por trabajar cinco años para volver a sintonizar con los montevideanos", dijo el secretario general Fernando Amado.
Aunque el tema no estaba en el orden del día, varios convencionales plantearon las "uniones" con el Partido Nacional y se mostraron a favor de "analizarlas" y "no descartarlas", teniendo en cuenta que en algunos departamentos como Pay-sandú y Salto los votantes se han volcado naturalmente hacia el Partido Nacional o el Partido Colorado. Otros convencionales se mostraron decididamente en contra.
"El tema estuvo presente", explicó el convencional Leonardo Monzillo, que integra el grupo de Fitzgerald Cantero. De todos modos, no se elevó ninguna propuesta al ejecutivo.
Amado dijo a El País que el tema se "tocó lateralmente", pero "hay una notoria posición general" respecto a "tomarse a la ligera esa posibilidad", ya que "hacer una alianza para asegurar un triunfo es un razonamiento equivocado". En la misma línea, el diputado Aníbal Gloodofsky dijo que "el tema está en el tapete" pero que al menos en Vamos Uruguay "los colorados votan colorado".
El secretario general colorado Pedro Bordaberry rechaza esas alianzas pero ha afirmado que no puede prohibirlas.
Amado dijo que "en los últimos 20 años faltó un proyecto estratégico y trabajo durante todo el quinquenio con un plan de acción territorial", y que el Partido Colorado no le ha dado prioridad a la capital por ser un "bastión" del Frente Amplio.
El dirigente admitió que eso también se dio en los últimos dos o tres años, pero que "el buen olfato para elegir excelentes candidatos permitió mantener un piso electoral".
Los convencionales insistieron en que faltó "previsión", "organización" y "mirada estratégica". Así, se acordó priorizar el trabajo "de base" en la capital en los próximos años y no solo cerca de la elección.
"Queremos competir y no solo participar en la próxima elección departamental", afirmó Amado.
En algunos a los barrios -como Cerro y La Teja- los colorados ya estaban segundos en 1971, cuando surgió el Frente Amplio. Así, se iniciará una seria de reuniones de autocrítica y evaluación en cada municipio, que arrancarán el lunes 14 en el Cerro, la alcaldía donde el partido "votó peor".
La convención también recibió planteos respecto a la "influencia negativa" de las encuestadoras en las semanas previas a la elección y se homenajeó a los siete ediles electos en las elecciones departamentales, todos debutantes.