MÉXICO | AP
Comenzó con un fuerte chorro de gas que surgió por el pozo de perforación. Intentaron cerrar las válvulas de seguridad pero, en instantes, la plataforma se incendió y se derrumbó. Decenas de millones de litros de crudo brotaron al Golfo de México.
Tres décadas pasaron, pero el derrame de crudo de 1979 en el pozo Ixtoc sigue siendo el peor de la historia.
Las similitudes entre esa tragedia y el actual derrame de British Petroleum (BP) en la misma región brindan lecciones sobre lo que cabe esperar. En Ixtoc, no hubo soluciones rápidas. Llevó diez meses parar el derrame, mientras la petrolera estatal mexicana Pemex intentaba métodos similares a los que BP aplica ahora para frenar el crudo de la plataforma Deepwater Horizon.
Pemex logró aminorar el derrame con métodos como la introducción de esferas de metal en el pozo, pero no pudo detener el crudo hasta que terminó de perforar dos pozos de alivio. Y esto tampoco funcionó de inmediato, ya que el crudo siguió saliendo hasta tres meses después que el primer pozo fue terminado.
Ixtoc derramó un total de 529 millones de litros de crudo. Enormes manchas llegaron a las playas del Golfo del noreste mexicano y de Texas.
Hasta ahora, se calcula que Deepwater Horizon derramó de 79 a 170 millones de litros de crudo. Pero si el desastre de Pemex sirve de ejemplo, el derrame podría continuar incluso cuando estén listos los dos pozos de alivio en agosto.
Para entonces, podría convertirse en el peor derrame de la historia, dijo Tad Patzek, director del departamento de Ingeniería de Petróleo y Geosistemas en la Universidad de Texas.
"Prevemos un plazo de agosto para detenerlo", dijo Patzek. "Si por cualquier razón el cierre es imperfecto o hace falta otro pozo o lo que sea, serán otros cuatro meses. Para entonces, el derrame sería como el de Ixtoc".
El derrame de BP es a una profundidad de 1.500 metros y hasta ahora ha sido más complicado de contener que el de Ixtoc, que estaba apenas a 50 metros de profundidad. Pemex podía llegar a él directamente, mientras que el de Deepwater requiere usar robots para manejar herramientas y cámaras de video para ver qué sucede.
"Ellos podían combatir el de Ixtoc desde la superficie", dijo Robert Bea, profesor de ingeniería en la Universidad de Berkeley que lleva 55 años estudiando perforaciones submarinas y trabajó en Pemex. Ahora, agregó, "deben combatirlo en el suelo marino en forma remota".
La buena noticia es que la experiencia de Ixtoc muestra que el Golfo de México tiene la capacidad natural de superar enormes derrames de crudo, dicen los científicos. Las aguas cálidas y la luz del sol ayudaron a disolver el petróleo y el clima lo transformó en bolas de alquitrán para cuando llegó a la costa de Texas.
"Creo que el Golfo de México tiene una enorme resistencia o la tenía hace treinta años", dijo el biólogo marino Wes Tunnell de la Universidad Texas A&M. "Lo hemos ofendido mucho en muchas maneras desde entonces".
El Golfo también procesa millones de litros de petróleo que se filtran de manera natural desde el lecho marino, a través de bacterias y microorganismos.
Sin embargo, no está claro cuánto podrá procesar esta vez, ya que el nuevo derrame está más cerca de las costas y afecta a las zonas pantanosas de Luisiana, que son más delicadas que las costas mexicanas y texanas.
La profundidad del derrame de BP también podría complicar la respuesta del ecosistema del Golfo, ya que las bacterias que ingieren el crudo están en la superficie o cerca de la costa. El uso de BP de solventes en aguas profundas podría ser un error, dijo Larry McKinney, también de Texas A&M, ya que evita que el crudo llegue a la superficie, donde el sol, el viento, las olas y las bacterias pueden contribuir a disolverlo.
Pemex calcula que la mitad del crudo de Ixtoc se habría quemado en el incendio de la plataforma, que duró meses. Una cuarta parte se habría disuelto y el resto se recuperó o se evaporó.
Algunas de las especies de coral, tortugas marinas, camarones y peces amenazadas lograron recuperarse, pero otras se redujeron seriamente.
Los científicos dicen que es difícil saber cuánto daño causó Ixtoc a largo plazo, porque el ecosistema también se vio afectado por la pesca excesiva, los sedimentos y otros tipos de contaminación.
Quizás ése sea el legado más trágico de Ixtoc. Una vez que el alquitrán que cubría las playas de Texas desapareció, unos cinco años después del derrame, la gente dejó de prestar atención y los fondos para la investigación científica se terminaron.
"Lamentablemente, desde un punto de vista científico, no se hicieron muchos seguimientos para aprender de esto", dijo McKinney. "Ese fue un error que espero que no se repita".
"Que BP no zafe"
En su reciente visita a las costas de Luisiana, Barack Obama condenó el accionar de BP diciendo que "compró espacios publicitarios por 50 millones de dólares para manejar su imagen durante el desastre".
En un discurso especialmente duro recordó a la empresa que tiene "obligaciones morales y legales" en el Golfo y que la perseguirá para evitar que "zafe gracias a los abogados".
La cifra
529 Los millones de litros de crudo que derramó Ixtoc en 1979. Se estima que BP derramó ahora entre 79 y 170 millones de litros.