La Cámara de Representantes resolvió desarchivar un proyecto de Ley que regula la publicidad de los laboratorios médicos, limita la entrega de muestras y prohíbe regalos de lujo a los médicos, entre otras cuestiones que tienden a "transparentar" la actividad de los laboratorios.
El impulsor del proyecto, el diputado frenteamplista Álvaro Vega, dijo a El País que el texto no sufrió ninguna variación desde que fuera presentado en el gobierno pasado y confió que en esta legislatura sea finalmente aprobado.
"Quizá se le puedan hacer algunos cambios durante la discusión, pero no afectará la sustancia del proyecto", señaló el legislador, que el lunes pasado fue citado a Comisión de Salud de Diputados para explicar su propuesta.
En la exposición de motivos se argumenta que la publicidad trasmite las virtudes de los medicamentos o de ciertos procedimientos, "pero oculta sus efectos secundarios, muchas veces con potencial riesgo de vida, dando la idea que si se ingiere o si se lo utiliza lo protegerá en forma absoluta, cosa que científicamente no es cierto".
Agrega que la ley intenta "transparentar" esta situación, "permitiendo el acceso a la libre información, en definitiva a la libertad de elección".
En su artículo tercero, el proyecto establece un plazo de 15 días, a partir de la promulgación de la ley, para que las publicidades de medicamentos y materiales de uso sanitario se adecuen a una serie de normativas. Entre ellas: deberán alertar sobre los potenciales riesgos a la salud, así como establecer claramente las indicaciones, contraindicaciones y principales efectos secundarios.
También se debe advertir sobre los problemas de la auto-indicación de esos productos. Y cuando se incluya en estos contenidos a profesionales de la salud, debe aclararse que es una promoción y que quien actúa recibe una compensación, de cualquier especie, por la actividad. Tampoco pueden incluirse personajes que "por su indumentaria o elementos que usen, sean asimilados o identificados con profesionales de la salud".
Además, el proyecto prohíbe a los laboratorios financiar eventos de lujo para médicos en el extranjero. También prohíbe las cenas lujosas a los galenos y regula los regalos empresariales: pone un tope de 200 unidades indexadas, un poco menos de $ 400.