CORRESPONSAL PERMANENTE
DANIEL HERRERA LUSSICH
En WASHINGTON
En la ciudad de Washington, grupos de apoyo pro palestinos o israelíes, no descansaron ayer de difundir versiones y repartir volantes y malas fotos extraídas de videos, para justificar su posición en el violento enfrentamiento. Oír a las partes, leer comunicados y ver el calor que ponía cada uno en defender sus posiciones, traslucía que no será nada fácil para la comisión que tenga a su cargo elaborar un informe urgente, transparente y objetivo, como exigen la ONU y EE.UU. Cada uno tiene su versión y videos donde se observan helicópteros dejando en cubierta a los comandos armados y a los activistas levantando tubos de hierro, aunque no se perciben, ya por oscuridad y lejanía o porque no existían, puñales, en las borrosas tomas. En la recorrida por DC, El País logró el siguiente panorama, con detalles que apoyan argumentos de cada lado y confusos documentos.
El Comité Judío Americano (AJC) emitió un comunicado en el que sostiene que "se podía haber evitado esta tragedia y la pérdida de vidas humanas". El director Ejecutivo de la organización, David Harris, expresó que "el hecho de que la flotilla rehusara cooperar a pesar de las repetidas súplicas de Israel de que descargara la carga humanitaria en Ashdod para entregarla en Gaza, prueba que los seguidores de Hamas deben haber estado buscando exactamente enfrentamientos violentos". Se exhibía un video con la declaración de un capitán de marina que resultó herido. Señala el soldado que "no tuvieron otra alternativa que defenderse frente al ataque de activistas violentos. Sabíamos que habría resistencia, pero no a un nivel tan fuerte". Desde una cama del Hospital Rambam, donde fue filmado, recuerda que unas veinte personas se abalanzaron sobre él, uno armado con un cuchillo: "sentí una puñalada, antes que me arrojaran a la cubierta más baja. Pude tirarme al agua y fui rescatado".
En las cercanías del Congreso un grupo de activistas pro palestinos clamaban por el levantamiento del bloqueo a Gaza y repartían volantes con declaraciones de los que iban en la "flotilla". Un alemán, Norman Paech, sostuvo que los que se encontraban en el barco Mavi Marmara solo emplearon palos de madera para defenderse. "Personalmente solo vi dos bastones y medio de madera. No había nada más. Nunca vimos ningún cuchillo", dijo. Otra alemana, la activista Inge Oeger, que viajaba en una de las barcazas, insistió en "que la flotilla tenía fines pacíficos. So-lo queríamos llevar ayuda a la Franja de Gaza. Nadie tenía armas. Sabíamos que no iba a ser un simple crucero por el mar, pero no cantábamos con este tipo de brutalidad".