Bagdad | El Tribunal Supremo de Irak ratificó los resultados de las elecciones legislativas del pasado 7 de marzo, levantando el último obstáculo a la formación del próximo gobierno.
El fallo del juez más importante de la corte, transmitido por televisión, representa el primer paso importante para lograr resolver la crisis desatada tras las elecciones en Irak y conformar el nuevo Parlamento.
Sin embargo, las tensiones políticas están lejos de llegar a su fin porque podrían pasar semanas, e incluso meses, antes de que los legisladores decidan quiénes serán los nuevos líderes de Irak.
Las elecciones de marzo dejaron al país sin un ganador claro, pues ninguna de las seis coaliciones principales obtuvo la mayoría en el cuerpo legislativo de 325 integrantes.
La confusión ha resultado en tres meses de reconteo de votos, acusaciones de fraude y desafíos judiciales. Casi todas las querellas fueron presentadas por la alianza Estado de Derecho, encabezada por el primer ministro Nuri al-Maliki.
La formación del próximo gobierno es crucial porque deberá supervisar el retiro de las tropas de EE.UU. del país, que ingresaron después del derrocamiento de Saddam Hussein en 2003. A fines de agosto partirían de Irak 50.000 soldados y la retirada definitiva sería cuando acabe 2011. AFP Y AP