ALEXANDER LALUZ
A casi dos semanas de su exhibición en el Festival de Cannes, el documental Stones in exile, dirigido por Stephen Kijak, tendrá su estreno latinoamericano pero en televisión. La fecha anunciada es el sábado 5 de junio, a las 21, por la señal I-Sat.
Y dada la atención que ha concitado esta realización, al día siguiente los melómanos tendrán la oportunidad de verlo otra vez pero a las 11 horas.
Stones in exile reúne en 90 minutos una colección de imágenes inéditas hasta ahora, que fueron registradas durante las "salvajes" sesiones de grabación de los Rolling Stones para Exile on Main Street (1972). Un disco que devino ícono de la banda británica, y uno de los momentos de mayor pulsión creativa del rock.
La primera exhibición del film fue el martes 11 de mayo en Museo de Arte Moderno (MoMa) de Nueva York, en una función a la que asistieron Mick Jagger, Keith Richards y Charlie Watts. Días después, la cadena de televisión estadounidense NBC lo emitió en un programa especial, como forma de anticipo al lanzamiento en DVD, que está previsto para el mes de junio. Y el 19 de este mes fue exhibido en el Festival de Cannes, con buena recepción por parte del público y la crítica.
Paralelamente, y tras una cuidadosa remasterización, la histórica banda relanzó Exile on Main Street en dos formatos: en un disco compacto con las 18 canciones de la edición original, y en un álbum doble que le suma diez canciones que quedaron fuera de aquella edición de 1972.
VIVIENDO EL EXILIO. Hacia 1971, los Stones ya tenían un nombre y un prestigio asentado en la escena roquera mundial, a la vez que sendas fortunas personales. Sin embargo, las deudas, las maniobras de algún inescrupuloso asesor financiero, más el cerco fiscal que les estaba imponiendo el entonces gobierno de Harold Wilson, habían puesto a Jagger y los suyos en una posición comprometida. La salida llegó por sugerencia de Rupert Lowenstein, uno de los asesores del grupo: el exilio en el Sur de Francia. Y hacia allá fueron en la primavera del 71`. La "escapada", finalmente, tuvo su punto culminante en un misterioso castillo de la glamorosa Costa Azul, alquilado por Richards, en la que comenzaron a grabar, en sesiones surtidas de excesos y variopintos personajes, este disco fundamental, Exile on Main Street, que llegaría al mercado al año siguiente.
Varias décadas después, la dupla creativa Jagger-Richards revisaron aquellas jornadas pero con una visión algo más crítica: "Ya lo hicimos una vez, no queremos hacerlo de nuevo", confesó Jagger a la agencia AP. Y el rescate y edición de las filmaciones de aquel descontrol en el consumo y la música, que estaban hasta ahora olvidadas, confesó, le provocó algunas sensaciones encontradas.
"Fue un poco raro al principio, pero uno se acostumbra``, admitió, aunque "siempre es divertido reconstruir lo que sucedió porque fue hace tanto tiempo que uno realmente no recuerda, ha pasado mucho tiempo". Pero repetirlo, agregó, quizás sea improbable.