KINGSTON | AP Y EL PAÍS DE MADRID
Al menos 44 personas murieron en Jamaica por batallas entre las fuerzas del orden y hombres armados que apoyan a un presunto líder del narcotráfico prófugo que podría ser extraditado a Estados Unidos.
Miles de integrantes de las fuerzas de seguridad han logrado un frágil control del barrio Tivoli Gardens, la base de Christopher Coke, mientras continúa la búsqueda del capo considerado el líder del submundo de los barrios pobres.
Los enfrentamientos se han esparcido a zonas problemáticas fuera de la capital y el descontento crece entre los inocentes que temen quedar en medio de un fuego cruzado.
Christopher Coke, el hombre al que millares de agentes jamaiquinos están dando la caza en pleno Kingston desde el sábado, heredó el mando de la Banda de la Ducha de su padre, Lester, hace más de 20 años.
En aquel entonces, los Coke y sus hombres ya habían logrado hacerse a balazos un hueco importante en el tráfico de drogas en Nueva York, Miami y otras ciudades de Estados Unidos. Lo de "Ducha" viene de la manera en que sus pistoleros suelen disparar contra los que se les oponen.
El clan es considerado responsable de un millar de asesinatos cometidos en EE.UU. y Jamaica durante los años ochenta y por ello la Justicia estadounidense busca a Coke, que hoy tiene 42 años. El líder, conocido como Dudus, tuvo hasta ahora buena suerte: logró afianzar su posición estrechando relaciones con políticos jamaiquinos y ganándose a golpes de ayudas la benevolencia de los vecinos de su feudo, el barrio de los Jardines de Tivoli, al oeste de Kingston.
Washington exige la extradicción de Dudus y lo considera uno de los narcotraficantes más peligrosos del mundo.
En su barrio, muchos vecinos lo apoyan porque lo consideran un benefactor, que cubre algunas de las deficiencias de los servicios públicos jamaicanos. Sus pistoleros parecen muy dispuestos a perder la vida en su defensa.