El cierre de la celebración por los 200 años de la independencia argentina, cuyo escenario principal fue la Avda. 9 de Julio, fue el acontecimiento más masivo de la historia de ese país. Según publicó La Nación en su edición de ayer, nunca antes, en los 200 años de vida del país, más de dos millones de personas se habían congregado para festejar un acontecimiento o para repudiar una acción, y los historiadores coinciden.
Quizás el único momento de la historia que puede compararse por la cantidad de asistentes fue la llegada de Perón a Ezeiza en 1973. "En ese momento se hablaba de un millón y medio de personas, pero lo más importante es que fue con un sentido muy distinto, que terminó siendo uno de los episodios más violentos que vivió el país", dijo el historiador Pacho O`Donnell. "Aquel fue un acontecimiento partidario en cambio lo de ayer fue un festejo", señaló a lanacion.com el historiador Luis Alberto Romero y agregó que no considera a la celebración del Bicentenario como un acto político, ya que "no tuvo una cabeza a la que todos pudieran mirar".