El Partido Socialista fue el más explícito de los grupos de la coalición frenteamplista al analizar el proceso que llevó a la primera caída de votos de la izquierda en las recientes elecciones departamentales.
Palabras como "retroceso", "derrota", pérdida de "entusiasmo" y "errores" estuvieron ayer impresas en un documento del Comité Central del partido y en boca del secretario general socialista, Eduardo "Lalo" Fernández, quien asistió a la reunión de "autocrítica" convocada por la presidencia del Frente Amplio.
"El voto en blanco y nulo de casi 100.000 frenteamplistas montevideanos constituye un contundente mensaje para la dirigencia", expresó una declaración del Comité Central divulgada de forma independiente mientras se celebraba, en un local céntrico, el cónclave al que asistían, entre otros, Jorge Brovetto, la intendenta electa de Montevideo, Ana Olivera, y tres ex jefes comunales que resignaron los gobiernos en Salto, Paysandú y Treinta y Tres, a manos de la oposición.
Según Brovetto, la idea es analizar todo el proceso del Frente Amplio en el gobierno desde el 2005 y en el día de hoy propondrán a la Mesa Política del partido que esta consulta no se vaya más lejos de septiembre. Con respecto a las alcaldías, el ex ministro de Cultura sostuvo que las mismas también se van a estudiar porque ya "son una realidad política".
Para "Lalo" Fernández, la forma de elección del candidato en Montevideo y el veto a Daniel Martínez hicieron que la gente "perdiera el entusiasmo".
En cuanto a la gestión de Ricardo Ehrlich, Fernández señaló que puede ser una de las causas de la caída en la votación. "El tema de la limpieza y de la relación laboral entre la IMM y el sindicato son asuntos que debemos asumir y discutir", aseguró.
No hubo muchas más voces altisonantes luego de la primera "reunión de autocrítica" del Frente.
El ex intendente Ehrlich, por su parte, expresó que "la población pide una renovación del Frente".