SEÚL | AP
Corea del Norte negó la acusación de Corea del Sur de que realizó contra ella el ataque más grave desde la década de 1950 y advirtió que cualquier represalia generaría una "guerra declarada".
En Seúl un equipo internacional de investigadores civiles y militares afirmó que el 26 de marzo un submarino norcoreano había disparado un torpedo autoguiado contra el buque surcoreano Cheonan, que se partió en dos.
Aunque 58 marineros fueron rescatados, 46 murieron en el peor desastre militar surcoreano desde la Guerra de Corea.
Tras el anuncio, el presidente surcoreano Li Myung-bak prometió tomar "medidas severas" y convocó para hoy a una reunión de seguridad de emergencia.
Desde Corea del Norte, el vocero de la Marina Pak In Ho declaró que la evidencia que Corea del Sur presentó fue un invento de Seúl y que su país respondería por la fuerza a cualquier intento de castigo o de ataque.
"Si (Corea del Sur) intenta dar una represalia o castigo o si busca sanciones o un ataque contra nosotros, responderemos con una guerra declarada", expresó Pak.
China, un aliado tradicional de Corea del Norte, describió el hundimiento del buque como "poco afortunado" pero no expresó apoyo hacia Seúl. Por su parte, Estados Unidos, más afín a los del sur, dijo que el hundimiento era un "acto de agresión" inaceptable. El primer ministro japonés Yukio Hatoyama expresó apoyo para Corea del Sur y dijo que el ataque era "imperdonable".
Si se desatara una guerra habría "una situación completamente incontrolable", estimó el experto en Corea del Norte Yoo Ho-yeol, de la Universidad Corea en Seúl, porque los 10 millones de habitantes de su ciudad capital están dentro del radio de alcance de la artillería de avanzada norcoreana.
Los analistas sostuvieron que Corea del Sur podría castigar a Corea del Norte por medios financieros