El crimen ocurrió hace 21 días, al cabo de los cuales los investigadores de la División Homicidios dieron con uno de los autores e identificaron al otro. El caso se considera aclarado, uno de los últimos de una serie de episodios sangrientos.
El asesinato del joyero Raúl Motta Giordano (66), consumado en la tarde del jueves 29 de abril, pasó prácticamente inadvertido. En esas fechas el homicidio del taxista Rodrigo Pereira en la Cruz de Carrasco acaparó toda la atención pública. Sin embargo, mientras se procesaba la intensa búsqueda de los responsables de ese crimen, los investigadores de la División Homicidios trabajaban reservadamente en el esclarecimiento de este caso.
El hecho ocurrió sobre la hora 17.10 del jueves 29. Dos hombres jóvenes entraron a la joyería ubicada en Dámaso Antonio Larrañaga 3168, casi 8 de Octubre. Aunque aún no está del todo aclarado cómo ocurrieron los hechos, parece claro que el comerciante se trabó en lucha con los atracadores que le aplicaron varias puñaladas. Luego se apoderaron de varios relojes pulsera y una suma de dinero en efectivo.
Con esa escena del crimen se encontraron los investigadores de la División Homicidios que comenzaron a trabajar en el caso. Fuentes de la investigación señalaron a El País que las primeras pistas condujeron hasta dos hombres que viven en situación de calle y que suelen parar en los alrededores de Parque Rodó.
La búsqueda, señalaron los informantes, no fue sencilla ya que hasta ahora los autores del crimen no contaban con antecedentes. Policías de particular montaron discretas vigilancias, siguieron la pista de los sospechosos de refugio en refugio hasta que consiguieron dar con uno de ellos.
Se trataba de un hombre de 20 años. Aunque se logró establecer que participó del sangriento atraco, no es el autor material de la muerte. Por ende fue procesado con prisión por un delito de homicidio muy especialmente agravado en calidad de coautor.
División Homicidios continúa ahora la búsqueda del restante delincuente, a quien tiene plenamente identificado aunque su paradero aún es desconocido. En lo que va de 2010 se han registrado 44 casos de homicidio y sólo restan 5 por aclarar. La cifra es alta, según las tasas históricas.