DORA SALAS | BUENOS AIRES-ANSA
A medida que se acerca la fecha de reinauguración del Colón de Buenos Aires, se van dando a conocer más detalles de esa velada de gala. La misma será el lunes 24, para celebrar el Bicentenario patrio de Argentina, en una función a la que asistirá la presidenta Cristina Fernández.
El teatro será reinaugurado, luego de un cierre de más de tres años, con dos clásicos del ballet y la ópera: el segundo acto de El Lago de los cisnes, de Tchaikovski, y partes de La Boheme, de Puccini.
En la velada del próximo 24, el jefe del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el centroderechista Mauricio Macri, del cual depende el Colón, se reunirá con la presidenta Fernández, de centroizquierda, en la sala brillante con sus lámparas, dorados, estucos y terciopelos renovados.
Esa función especial será una prueba de fuego para la famosa acústica del teatro, que según sus autoridades "está perfecta", pero que por ahora genera dudas en algunos expertos.
En lo político, Macri destacó que "el Colón volverá a tener el rol que le era propio entre los templos de la música mundial". Aseguró, en posible alusión a sus aspiraciones presidenciales, que este teatro "será en el futuro emblema del modo en que Argentina se recuperará como país".
Pedro García Caffi, director general del Colón, expresó conceptos similares. "Si logramos recuperar esto, también podemos recuperar otras cosas que los argentinos nos debemos desde hace años".
García Caffi resumió en tres puntos los objetivos de su gestión, que finalizará en diciembre de 2011, cuando asuma el sucesor de Macri. "Recuperación de la excelencia en todos los cuerpos y niveles, reconciliación del Teatro con la ciudad, y reivindicación del conocimiento", afirmó.
El maestro remarcó: "No es verdad que la acústica se haya perdido. En 2006 se hicieron mediciones antes de `desvestir` la sala. Ahora, la última medición a sala vacía fue hace 16 días y todo dio muy bien. Luego de la velada del 24, desde el miércoles 26 el Colón vuelve a pleno, con 183 producciones y una gran visita a fines de agosto, la de la Scala de Milán, con 240 personas, que harán una función del Requiem de Verdi y dos de Aída, bajo la batuta del argentino Daniel Barenboim".
En tanto, la plantilla del teatro fue reducida de 1.360 personas a 900 y "en dos años se piensa llegar a 808", con "jubilaciones y trasladados a otros sectores del Gobierno de la Ciudad, además de tercerizar algunos servicios", dijo el director artístico.
Asimismo, minimizó las protestas de quienes "hacen una asamblea por día y no trabajan". "No hay entendimiento con ellos", enfatizó y remarcó que ello lleva "a la judicialización" de la situación, señaló el artista.