EMPALME OLMOS | PATRICIA MANGO
El juzgado letrado de Pando determinó que la Intendencia de Canelones puede hacer la toma urgente de posesión del predio donde está el vertedero de Empalme Olmos. Así, el trámite de desalojo quedó sin efecto.
Una caravana de tractores, camiones, autos y motos irrumpió ayer en Pando, por la calle principal. Venían desde Empalme Olmos, unos nueve kilómetros al noreste, reclamando el cierre del sitio de disposición final de residuos de Cañada Grande.
La movida comenzó a gestarse al mediodía. Tímidamente comenzaron a aparecer camiones con carteles, autos particulares y, de a poco, tractores que se iban formando en fila india sobre la ruta 82, en la entrada a Empalme Olmos. Dos móviles de Policía Caminera y una moto de la Policía aguardaron para acompañar la caravana que recorrería nueve kilómetros por la ruta 8 hasta el centro de Pando, donde los manifestantes leyeron una proclama.
Los que esperaban se hacían oír. Conversaban entre ellos y no faltaba algún grito de "¡sí a la vida, no al basurero!", eslogan que se reiteraría en la tarde.
Tocando bocina los manifestantes entraron a Pando por avenida Artigas. Recorrieron tres cuadras hasta la plaza, recibiendo aplausos desde la vereda. Frente a la sede del juzgado letrado por calle Wilson Ferreira Aldunate. Allí, en medio de aplausos y vítores un centenar de personas acompañó a los productores.
Un hombre que paseaba su perro se mostró indignado con la manifestación. Y se lo hizo saber a los organizadores. Fue el único incidente. Antonio González vocero de la comisión se mostró satisfecho por la respuesta y explicó que si no hubo más tractores fue era porque "están en pleno trabajo".
Tras la lectura de una extensa proclama, y consultado sobre cuál es el pedido concreto -si el cierre o un cambio en la gestión de residuos- dijo a El País que el sitio de Cañada Grande "está bastante colapsado" y "no podemos permitir que se siga agrandando".
Reconoció que "en algún lugar hay que tener la basura pero en un sitio en condiciones". Lamentó que Uruguay "no tenga reglamentación sobre la basura" y que el tema se trate como a las patentes, con cada intendencia "que hace lo que se le canta; pero las patentes no contaminan" advirtió.
Ellos sostienen que hay olores, animales que "rondan, pisan y contaminan". Y agregó que lo peor es que los vecinos "intentan convivir con algo que les impusieron sin consultarlos". La Intendencia de Canelones "no ha querido hacer análisis", acusó, y dijo que los vecinos encargaron un muestreo "que dio niveles que están altos (de contaminación). Ese elemento ya es de considerar".
EL VERTEDERO. Por ruta 8, en el kilómetro 39,500, asoma un camino de tierra. Sin ninguna cartelería oficial, lleva a la Cantera Ferreira. El "basurero de Cañada Grande" como le dicen los vecinos. El "sitio de disposición final" le dice la Intendencia. A ese terreno llegan los residuos de todo el departamento.
"Acá había un problema cuando asumimos y ahora queremos convertirlo en una oportunidad", manifestó en la entrada Leonardo Herou, director municipal de Gestión Ambiental. A instancias del jerarca, varios medios visitaron el lugar.
"Antes acá se quemaba la basura. Ahora se trata". Para ello, se adjudicaron máquinas de forma permanente en el lugar. Se extrae tierra que se usa para tapar toda la basura que va llegando. Eso evita que se vuelen bolsas y también espanta a los animales. Con la basura tapada es posible caminar sobre varias hectáreas de tierra. También asoman unos tanques de color azul con la inscripción Ancap. Captan los gases generados por los residuos. Y a medida que van siendo tapados por la tierra, se coloca otro encima. El ciclo termina con el tanque sellado. La idea final, en la nueva administración, es usar esos gases para transformarlos en energía.
En la parte del terreno que ahora se está utilizando hay una chipeadora. "La usamos para los restos vegetales; en lugar de quemarlos los transformamos", argumentó.
Finalmente mostró las dos piletas que captan los líquidos. "Hay que evitar que el agua de lluvia se mezcle con lixiviado o aumenta sus niveles". Herou sostiene que de una de esas piletas se tomaron las muestras que exhiben los vecinos. "Es lógico", explicó, "que surjan índices de contaminación porque están precisamente, para captarlos". En los planes está previsto hacer dos piletas más con "bañados". Respecto a los estudios de los vecinos, Herou dejó entrever que hay problemas en todo el departamento con el agua. El arroyo Pando, "tiene problemas pero ninguno por esto", dijo. Y que la cañada "Grande" es objeto de un monitoreo permanente y "no está impactada" por el sitio.
En el vertedero "no entra nadie, salvo que sea expresamente autorizado", dijo Herou. Antes iban recicladores, y particulares a tirar basura. Descartó "totalmente" que allí vaya a llevarse la basura de todo el país como sospechan los vecinos.
Pese a la preocupación vecinal y a la respuesta municipal, las partes nunca se han sentado a hablar. Herou sostiene que nadie de la comisión lo ha llamado. Pero se declaró "a la orden". Vinculó el hecho a la campaña preelectoral y sostuvo que siempre ha dialogado con ediles blancos y oficialistas. "No hay nada que ocultar", reiteró.
Las idas y vueltas del basurero
En 1993 la Intendencia de Canelones alquila terrenos en Cañada Grande para un vertedero de residuos locales en la zona de Empalme Olmos, una localidad agrícola y ganadera de 4.000 habitantes. El 5 de junio de 2006 (Día Mundial del Medio Ambiente) el presidente Tabaré Vázquez anunció que allí se instalaría el megabasurero metropolitano para residuos de Canelones, Montevideo y San José y una celda para desechos industriales. En setiembre 2007 el intendente de San José dijo que no enviaría basura allí y en abril de 2008 la Junta local de Empalme Olmos aconsejó buscar otro lugar para el megabasural. En agosto de 2008, tras informes desfavorables, el proyecto quedó "en suspenso". Pero cuando cerró el vertedero de Las Piedras, Cañada Grande quedó como único sitio de disposición canario.
Justicia autorizó `toma de posesión`
Cuando se concrete la expropiación de los dos nuevos predios que serán integrados al sitio de disposición final, el área total del vertedero será de 72 hectáreas.
Esta superficie incluye las zonas ya en desuso -cubiertas con una capa de tierra- el espacio que está siendo usado actualmente y los nuevos terrenos. Uno de ellos mide 12 hectáreas y albergará las nuevas lagunas de tratamiento de lixiviados.
La Justicia determinó que la Intendencia podrá hacer la toma urgente de posesión del predio donde funciona el vertedero. Este es un paso previo a la expropiación. Según el abogado César Masina, asesor de la comisión de vecinos, "hubo pasos que se saltearon durante el proceso". Esta decisión deja sin efecto el juicio de desalojo que se encontraba en trámite. Dos veces se había prorrogado la fecha de lanzamiento marcada por la Justicia para que la Intendencia abandonara los terrenos.
La versión oficial del litigio por los terrenos sostiene que la comuna y el propietario de los predios no llegaron a un acuerdo en el precio de venta de la tierra. Mientras la administración municipal inició el proceso de expropiación, el propietario inició el juicio de desalojo. Según confirmó a El País Francisco Legnani, asesor municipal jurídico el juicio de desalojo quedó sin efecto y la justicia laudó a favor de la comuna.
VULNERADOS. En la proclama leída los convocantes afirmaron ver "lesionados y vulnerados" sus derechos. La Intendencia "nos ha designado capital de la basura porque todos los residuos de origen doméstico producidos en el departamento se vierten en `Cantera Ferreira` ubicado a menos de un kilómetro de Empalme Olmos y en medio de una zona de productores que remiten a Montevideo".