El derrame de petróleo crudo en José Ignacio no tendrá consecuencias negativas para el ecosistema marino ni para la playa.
El buque petrolero de bandera noruega "Fort Bravant" se encontraba fondeado junto a la boya petrolera de Ancap, en José Ignacio, descargando su medio millón de barriles de petróleo crudo proveniente de Rusia. Es una operación rutinaria que, en este caso, debió ser interrumpida cuando se detectó el derrame. Enseguida comenzó a ejecutarse el plan de contingencia previsto para este tipo de situaciones. Se protegió la desembocadura de la laguna de José Ignacio para evitar la entrada del petróleo y se limpió la playa. La circunstancia de que el volumen de petróleo derramado haya sido pequeño -en parte como resultado de la rápida reacción del personal a cargo de la operación de descarga- contribuyó a acotar el impacto ambiental del accidente. Según los cálculos solamente se perdieron entre ocho y diez metros cúbicos de la carga. Se ha determinado la causa del accidente: se salieron siete de los veinte bulones que sujetan una platina que une dos tuberías del sistema de la boya. Ancap ha informado que sus técnicos determinarán la causa de la rotura que pudo haber tenido consecuencias más graves.
A mediados de este mes, se produjo otro accidente marítimo, con consecuencias más importantes: la colisión, en el canal de acceso al Puerto de Montevideo, entre el crucero "Norwegian Dream" y una barcaza de carga remolcada por un remolcador de bandera paraguaya. Fue necesario interrumpir el acceso al puerto, se demoró la descarga de varios cientos de contenedores y los pasajeros del crucero debieron permanecer por más tiempo de lo previsto en nuestro país.
Estos episodios, a pesar de sus consecuencias limitadas, deberían servir como una advertencia. En dos sentidos. Primero: siempre es mejor prevenir que curar, lo que exige procedimientos de control y vigilancia adecuados. Segundo, a pesar de todos los esfuerzos para prevenirlos, los accidentes suceden en la actividad marítima y es necesario disponer de los medios técnicos, materiales y humanos adecuados para contener la situación y remediarla a tiempo.