FÁTIMA | AFP Y ANSA
Medio millón de personas participaron de la Misa que Benedicto XVI celebró en Fátima, en el aniversario de la primera aparición de la Virgen a los tres pastores de Fátima en 1917.
El Papa condenó el aborto y el matrimonio entre homosexuales como "insidiosos y peligrosos" en su discurso pronunciado en Portugal, país que legalizó el aborto en el 2007 y está por promulgar el matrimonio gay. Sus apalabras fueron interrumpidas varias veces por fuertes aplausos.
"Las iniciativas que tienen como objetivo tutelar los valores esenciales de la vida, como su concepción y la familia, fundada en el matrimonio indisoluble entre un hombre y una mujer, ayudan a responder a algunos de los desafíos más insidiosos y peligrosos que hay que enfrentar hoy", dijo el Papa.
Ante una plaza desbordada de gente, expresó su "profundo aprecio hacia todas las iniciativas sociales y pastorales que intenten luchar contra los mecanismos socio-económicos y culturales que llevan al aborto, que se empeñan por la defensa de la vida y la reconciliación y la cura de las personas heridas por el drama del aborto".
La presencia de medio millón de fieles en Fátima representa un mensaje de apoyo a Benedicto XVI en un momento difícil para la Iglesia católica. La noche anterior a la Misa, miles de fieles compartieron una velada de oración con el Papa.