MGAP incrementó la prevención para alejar a la aftosa

Cuidado. Focos de Asia preocupan a región

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PABLO ANTÚNEZ

Uruguay incrementó las medidas de prevención para evitar que la fiebre aftosa, que azota el continente asiático, pueda pasar las fronteras del país a través de algún viajero. El MGAP hará pruebas adicionales para medir la inmunidad de todo el rodeo.

No hay casos de fiebre aftosa en la región y Uruguay ya lleva nueve años de la última epidemia (octubre de 2001), pero además tiene pruebas científicas de que no existe oferta viral. Sin embargo, las autoridades levantaron la guardia ante la aparición de aftosa en Japón, Corea y China y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, dispuso una serie de medidas adiciones para aumentar la prevención tomando en cuenta el impacto que generó en la economía el último episodio local.

Flanqueado por el presidente de la República, José Mujica, y las gremiales ganaderas, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre anunció ayer que se incrementarán los controles en este período de inoculación de los vacunos menores de dos años, que se cumple durante todo el mes.

Además se van a concretar mayores controles a los viajeros en el Aeropuerto Internacional de Carrasco y en el de Colonia, revisando sus equipajes y reinstalando las alfombras sanitarias (tienen antivirales que matan el virus al pasar sobre ellas) a lo que se suma extremar cuidados en barreras sanitarias. También se van a elevar los controles de las vacunas que compra el Estado, se va a fiscalizar estrictamente las rutas de vacunación (las hace el MGAP), se van a aumentar las mediciones científicas para demostrar que no existe oferta viral y se medirá la inmunidad de los animales más susceptibles a la enfermedad (menores de dos años).

"Si se le cuela a un país como Japón que es una isla, que tiene poco ganado y que pertenece al primer mundo, realmente hay que considerar a la aftosa como un enemigo fantástico", admitió Mujica.

Para Mujica la aftosa "no es un problema de los técnicos, es un problema nacional porque afecta a toda la economía".

Por eso exhortó a los ganaderos a cumplir con la obligación de vacunar y denunciar las posibles sospechas de casos clínicos que puedan confundirse con aftosa.

"Hagamos un poco de memoria, no bajemos la guardia. El Presidente de la República le pide a la Nación entera que se ponga en guardia y donde vean un lechón medio tristón, denuncien, porque es peor. Tenemos que tener confianza", dijo el mandatario.

Aunque dijo confiar en gran medida en los productores uruguayos, sobre todo después de la experiencia de 2001, "las consecuencias de no hacer las cosas bien pueden ser aterradoras e imprevisibles para Uruguay todo", advirtió. Aguerre, que también es ganadero, exhortó a los productores "a ser precavidos y curarnos en salud". Para él, la última barrera "radica en la confiabilidad del sistema de vacunación que tiene Uruguay y eso implica que todos procesos relacionados con la vacunación se hagan al pie de la letra".

Aguerre recordó que "no hay aftosa en la región, pero nos preocupan los puntos de llegada de viajeros que pueden llegar de Asia", porque Japón, Corea y China tienen un importante comercio y hay un creciente flujo de negocios.

Enemigo invisible

"La capacidad biológica de este virus (por la fiebre aftosa) es admirable, es una máquina maravillosa de la naturaleza", admitió el presidente José Mujica. "Agradezco a los viejos veterinarios, que hicieron escuela y tantos conocimientos nos han dejado", dijo mirando al doctor Raúl Casas Olascoaga, ex presidente del Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y hoy presidente de la Academia de Medicina Veterinaria del Uruguay.

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