Tras la elección de José Mujica como presidente, en el Frente Amplio se daba por seguro que esa fuerza política mantendría las intendencias ganadas en 2005 y sumaría otras. Pero una instancia electoral que se preveía positiva para la coalición de izquierda, terminó con sabor amargo, sin asegurarse más intendencias y una baja de votos importante en Montevideo y Canelones, sus bastiones políticos.
Los resultados de ayer preocuparon a muchos dirigentes, tanto por la pérdida de las comunas de Treinta y Tres y Salto (esta última inesperada), la posibilidad que lo mismo ocurra en Paysandú, como por la perdida de puntos en Montevideo y Canelones. La victoria en Artigas fue la única noticia positiva que tuvo el Frente Amplio en la jornada.
En el discurso que dio en el balcón de la sede del Frente Amplio ante un grupo de militantes, Ana Olivera dijo esperar que el mapa del país se pinte de rojo, azul y blanco -en alusión a los colores de la bandera de la coalición de izquierda-, pero eso estuvo lejos de suceder en la pasada jornada.
Las victorias en Montevideo, Canelones, Maldonado y Rocha eran las que la dirigencia del Frente Amplio daba por descontado y logró con notoria ventaja sobre la oposición.
Pero si bien se preveía una baja en el porcentaje de votos en Montevideo en comparación con el obtenido en 2005, que esta cifra estuviera por debajo del 50% despertó la preocupación de la dirigencia frentista, a lo que sumó la baja de casi 10 puntos en Canelones.
El senador Daniel Martínez (Partido Socialista) y el diputado Carlos Varela (Asamblea Uruguay) -cuyas candidaturas a intendente de Montevideo quedaron por el camino- coincidieron que lo ocurrido fue una señal que debe ser atendida y analizada
El presidente del FA, Jorge Brovetto, opinó que la votación en Montevideo fue excelente, aunque "siempre hay lugar a la reflexión" y por ello citó para el martes próximo "a todo el equipo, de cada lista, para evaluar".