La Intendencia Municipal de Montevideo no tomará medidas contra los trabajadores municipales denunciados por el Partido Colorado, quienes con sus uniformes de trabajo, realizaron "pegatinas" a favor de Ana Olivera.
La comuna confirmó a Radio El Espectador que los trabajadores sí pertenecen a la comuna, pero que estaban realizando las pegatinas fuera de su horario laboral, por lo que se descarta cualquier tipo de investigación o sanción a los mismos.
El director de Recursos Humanos de la Intendencia, Pablo Anzalone, afirmó "los funcionarios estaban fuera de su horario de trabajo, en ese sentido es una actividad privada, particular, como cualquier otra. En relación con el uso del uniforme, no existe ninguna norma que impida su uso fuera del horario de trabajo. Eso no constituye una falta desde el punto de vista de la norma del digesto municipal".
Anzalone resaltó que no existe una falta, "desde el punto de vista de las normas, que es lo que nosotros tenemos la obligación de aplicar como responsables institucionales, no hay ninguna violación a las normas del digesto municipal".
De todas maneras, no se descarta, dijo Anzalone, que pasada esta situación, se puedan fijar límites para la utilización del uniforme.
CALZONCILLOS. El secretario general de la departamental comunista, Daniel Berruti, caminaba ayer de tarde hacia su casa cuando fue informado por El País de la denuncia colorada. Pidió "un rato" para ver el video y realizar averiguaciones: luego confirmó que los pegatineros pertenecen a la lista 1001 y que son funcionarios de la Intendencia.
Berruti dijo que "el equipo (vestimenta de trabajo) se lo da la Intendencia" a los funcionarios y es "personal" de cada empleado. "Ellos salen con el equipo de su casa y vuelven de su trabajo con el equipo puesto. Es de ellos el uniforme. Ayer decidieron salir de pegatina, tenían el equipo puesto y no podían salir de calzoncillos", indicó el dirigente.
Berruti dijo que los militantes "están dispuestos a ir a donde sea" para explicar que "ninguno estaba dentro del horario laboral" cuando realizaban las pegatinas. "Eso es seguro y todos están dispuestos a dar la cara, incluso los que están filmados", afirmó Berruti.
Para el secretario de la departamental comunista, "no hay nada irregular", aunque admitió que la escena "puede chocar" a los ojos de los montevideanos. "No es la Intendencia la que estaba pegando, pero puedo entender que choque", afirmó Berruti.
En cambio, fuentes del comando de Ana Olivera consideraron sospechoso el episodio y no descartaron una operación política. El País se comunicó con el prosecretario general de la IMM, Jorge Rodríguez, pero no obtuvo respuesta.
Dirigente: "Entiendo que choque. Pero la IMM no estaba de pegatina", dice el PCU.