LONDRES | AFP Y ANSA
El partido conservador liderado por David Cameron encabezó las elecciones generales británicas, según un sondeo publicado a boca de urna. Aunque no consiguió una mayoría y por lo tanto aún no puede ser declarado primer ministro, logró derribar 13 años de liderazgo laborista.
Poco después del cierre de los 50.000 centros de votación en todo Gran Bretaña, la televisión británica dio sus proyecciones de resultados: 305 bancas para los conservadores, 225 para los laboristas de Gordon Brown y 61 para los liberal-demócratas de Nick Clegg.
Las barras de la gráfica también se proyectaron con luces de colores en el emblemático Big Ben, que se convirtió en una especie de pantalla que mostraba que la línea roja de los conservadores no llegaba a la mayoría parlamentaria por 21 bancas.
De confirmarse estos resultados, sucedería algo inédito desde 1974: la existencia de un parlamento sin mayorías absolutas. Ante esta situación, las convenciones apuntan a que el primer ministro saliente, o sea Gordon Brown, tiene la opción de dimitir o de permanecer en el poder y tratar de formar una coalición para gobernar. Y eso es lo que su portavoz anunció que hará.
De hecho, varios ministros laboristas se refirieron anoche a la posibilidad de una coalición con los liberal-demócratas. El ministro de Comercio y número dos del gobierno, Peter Mandelson, comentó que no veía "ningún problema en principio en tratar de dar a este país un gobierno fuerte y estable".
Por su parte, el ministro del Interior, Alan Johnson, aseguró que tampoco veía "ningún problema" a esta coalición. "Creo que tenemos muchas cosas en común", agregó, citando por ejemplo la reforma del sistema electoral que los liberal-demócratas convirtieron en uno de los ejes de la campaña.
De todas maneras, el apoyo del liberal-demócrata no es pa-ra nada cierto: la semana pasada Nick Clegg dejó bastante clara su postura cuando afirmó que "no podemos tener a Brown ocupando Downing Street por culpa de la idiosincrasia irracional de nuestro sistema electoral".
Tampoco se sabe si Clegg aceptará formar una coalición con David Cameron, a quien la prensa inglesa dio como claro ganador y que busca volver a llevar a los conservadores al poder tras 13 años ininterrumpidos de laborismo y convertirse en el primer ministro británico más joven desde el siglo XIX. Anoche, un dirigente conservador manifestó que los votantes habrían mostrado "de forma decisiva su rechazo al Gobierno de Gordon Brown".
El Reino Unido pasa por un momento delicado y no le favorecería tener cierta inestabilidad política. Por una parte, las elecciones coincidieron con la crisis en Grecia, que empieza a expandir sus olas a los mercados internacionales. Pero además, Gran Bretaña enfrenta una de sus peores crisis financieras y durante los próximos años deberá hacer importantes recortes en el gasto para recuperarse del déficit.
El 25 de mayo la reina Isabel II inaugurará la sesión parlamentaria y leerá el programa del partido de gobierno. Hasta esa fecha, el futuro primer ministro del Parlamento británico podría estar en suspenso si Gordon Brown, David Cameron y Nick Clegg no se ponen de acuerdo antes.
JORNADA. El día de elecciones fue largo en el Reino Unido, donde los circuitos abrieron a las 7 de la mañana y cerraron a las 10 de la noche.
Garajes, parroquias, casas rodantes y hasta peluquerías y lavaderos se convirtieron en los centros de votación que recibieron la visita del 70% de los electores, según proyectaron algunos analistas.
Hacia el cierre de la jornada se registraron algunos incidentes en distintas partes del país donde, tras varias horas de fila, los electores no pudieron emitir su voto.
La presidenta de la Comisión Electoral, Jenny Watson, declaró que los problemas en las mesas electorales demuestran que el sistema "está al borde del colapso" y aseguró que "la ley debe ser revisada y cambiada", tras calificar el asunto como "serio" y anunciar una investigación "en profundidad".
Las cifras
305 Es la cantidad estimada de bancas que los conservadores habrían ganado, lo que lo convertiría en el partido con más escaños.
326 Es la cantidad de parlamentarios que necesita obtener un partido para que su líder sea nombrado primer ministro.
Proyectos de David Cameron
De ser primer ministro, David Cameron se centrará en llevar a cabo sus principales promesas:
GASTO PÚBLICO: el conservador plantea aplicar recortes inmediatos, con 9.000 millones de dólares de ahorros previstos en 2010 para reducir la mayoría del déficit en cinco años.
FISCALIDAD: Cameron quiere anular el proyecto gubernamental para incrementar en 1% las cotizaciones de la seguridad social a partir de abril de 2011 y aumentar el umbral del impuesto de sucesiones a US$ 1,5 millones.
BANCOS: aplicar una tasa sobre los bancos de forma unilateral si se necesita. Además, quiere suprimir el regulador financiero británico, el FSA, cuyas competencias serán transferidas al Banco de Inglaterra.
EUROPA: respecto a la integración regional, el líder conservador rechaza un ingreso a la Eurozona y promete que cualquier nuevo traspaso de soberanía a Bruselas será consultado en un referéndum.
INMIGRACIÓN: el establecimiento de cupos para los inmigrantes procedentes de países ajenos a la Unión Europea. Además, plantea la creación de una Policía de Frontera que pueda investigar y detener inmigrantes.
FAMILIAS: David Cameron propone una desgravación fiscal de 225 dólares para las parejas que estén casadas o unidas por un pacto civil.
INSTITUCIONES: los conservadores rechazan cualquier reforma electoral.