La exuberancia de Pamela Anderson no parece ser un pasaporte para todo, y menos para el baile. Así lo entendió el público del reality Dancing with the stars, de la cadena ABC de Estados Unidos, que en la emisión del pasado martes le dio el puntaje más bajo de todas sus participaciones. Ello determinó, finalmente, su despedida del ciclo. El jurado, sin embargo, le había dado hasta ahora buenos puntajes y comentarios elogiosos. Pero el público es soberano y demostró su desagrado con el voto negativo, incluso sin valorar la correcta performance que tuvo con el bailarín profesional Damian Andrews. La imagen, y alguien diría que los antecedentes también, siguen mandando.