LONDRES | Los principales partidos políticos de Gran Bretaña se tomaron una pausa en sus campañas para atraer votantes y se dedicaron a cortejarse entre sí, en momentos en que los sondeos de opinión indican que las elecciones parlamentarias de mañana no van a arrojar a un único ganador.
Los arreglos tras bambalinas podrían decidir en última instancia quién gobernará Gran Bretaña si, como se prevé, ninguno de los tres partidos grandes consigue una mayoría absoluta.
El Partido Laborista del primer ministro Gordon Brown -que se encamina a perder el poder luego de 13 años- busca un acercamiento con los liberal-demócratas, el perenne tercer partido que disfruta de un inusitado ascenso en la intención de voto.
Pero Nick Clegg, el líder demócrata liberal cuyo estelar desempeño en los debates televisivos ha impulsado al partido, insinuó que podría lograr un inesperado pacto con los conservadores.
El líder de ese partido, David Cameron, que espera conseguir una ligera mayoría o encabezar un gobierno de minoría, debió cancelar su viaje a Irlanda del Norte a causa de la nube de cenizas. Allí esperaba conseguir el apoyo de los Unionistas democráticos en la provincia.
Anoche, tanto Brown como Cameron hicieron campaña para conseguir los votos de aquellos que suelen trabajar en ese horario o muy temprano en la mañana: floristas, panaderos y pescadores.
Los sondeos de opinión más recientes dan a los Conservadores una mayoría del voto popular y de escaños en la Cámara de los Comunes, pero no los suficientes como para gobernar sin una alianza. Algunas encuestas tienen al laborismo en tercer lugar, detrás de los liberal-demócratas.
En un giro sorpresivo, dos ministros laboristas dijeron a sus partidarios que tal vez les convendría votar por los liberal-demócratas en los distritos en los que el laborismo va a la zaga, para negar a los conservadores una victoria definitiva.
"Pienso que es importante que las personas actúen inteligentemente", dijo Peter Hain. "Mi objetivo principal es conseguir un Parlamento que aprueba una reforma política, con el laborismo y los demócratas liberales y otros que quieran reformar el sistema político desde la base hasta el tope", dijo. El ministro para las Escuelas, Ed Balls, también pidió el voto estratégico para "dejar afuera a los tories". ANSA Y AP