SAN JOSÉ / José Luis Álvarez
Unos 30 efectivos de la Guardia Metropolitana y del Departamento de Delitos Complejos de la Jefatura de Montevideo realizaron un importante operativo en los aledaños de la ciudad de San José, pretendiendo ubicar a Osvaldo Furtado, el delincuente que se mantiene prófugo, luego de participar del secuestro del empresario Ignacio Rospide, ocurrido un mes atrás.
A las siete de la mañana, en cinco móviles, los policías irrumpieron en el ex hotel de alta rotatividad "California", ubicado a tres kilómetros del centro de la capital departamental.
Fuertemente armados, y algunos con sus rostros cubiertos, los policías revisaron palmo a palmo el pequeño inmueble. Interrogaron a la pareja de cuidadores, quienes, según sus testimonios posteriores, fueron sacados de la cama encañonados y preguntados sobre el presunto conocimiento que pudieran tener de Furtado, con el que negaron toda vinculación.
"Dieron vuelta la casa y se llevaron el celular", dijo el joven que imprevistamente se vio involucrado en el hecho. Se presume que de la investigación que se realice sobre el teléfono y las llamadas efectuadas o recibidas, los investigadores puedan deducir si la pista que los llevó hasta el California en busca del maleante prófugo era firme o no.
Del procedimiento no participó ningún efectivo de la policía maragata.
ELEMENTO PELIGROSO. Como se recordará, Furtado fue uno de los participantes directos, junto a H.B. (alias "El Gory") y M.C.R., ambos procesados y en prisión, del secuestro y solicitud de rescate del empresario Ignacio Rospide. Incluso, las declaraciones de los detenidos han hecho recaer sobre el prófugo la acusación de querer ultimar al secuestrado, cuando se vio que el plan original fallaba y que la policía estaba a punto de ubicar el lugar de detención.
En un primer momento se pensó que Furtado, quien es sindicado como un individuo muy peligroso, al que no sería fácil detener sin que oponga resistencia, habría fugado hacia el exterior del país. Sin embargo, el operativo de ayer permite suponer que la policía posee nuevos elementos, que la llevan a suponer que este individuo aún permanece en el país, cerca de este departamento.
El inmueble que ocupara el ex motel California es de reducidas dimensiones y desde que cesó su actividad original ha sido centro de periódicos allanamientos, fundamentalmente en busca de droga, ya que es calificado como un lugar de "aguante" para elementos de mal vivir de la ciudad de San José.
Ubicado a pocos metros de la planta industrial de la planta textil de la ex Polímeros Uruguayos, sobre un camino vecinal y rodeado de un muro que impide la vista hacia el interior desde la calle, el lugar presenta un modesto estado de conservación y es solamente habitado por la pareja de cuidadores, que fuera interrogada por la gente de Delitos Complejos.