MATÍAS CASTRO
La idea es muy buena. Un misterioso desmayo global hace que absolutamente todo el mundo tenga una visión de algunos segundos de un punto específico de su propio futuro. A partir de ahí todos los personajes comienzan a actuar en consecuencia, e incluso operando dentro de paradojas, ya que las visiones que tienen (los flashforwards) los motivan para generar las condiciones para lo que vivirán.
El autor, Robert J. Sawyer, explora de forma exhaustiva las posibles consecuencias que tendría un suceso así en todo el mundo. La historia avanza con intriga (en la novela es entre científicos en Europa, mientras que en la serie es entre policías y algunos científicos en Estados Unidos) hasta que a cierta altura parece como si el autor se agotara. La historia pega un salto y todo se comienza a resolver con una rapidez y simpleza que no merecía. El desenlace recuerda en algo a La casa en el límite, de W. H. Hodgson y a La máquina del tiempo, de H. G Wells, sólo en parte.