Los cinco taxistas quedaron en libertad por los hechos de violencia del sábado. El sindicato efectuó ayer un paro en repudio a las detenciones de sus colegas. La Policía sigue tras la pista de menores sospechosos del crimen de Rodrigo Pereira.
Los conductores que fueron detenidos el pasado sábado por haber golpeado a un colega que decidió trabajar mientras los demás realizaban medidas de paro, fueron puestos en libertad ayer por decisión del juez penal Eduardo Pereyra. No obstante, la fiscal Diana Salvo pidió al magistrado que se forme un presumario para seguir investigando el hecho ocurrido, dijeron al El País fuentes judiciales.
Los trabajadores del volante estuvieron a la orden de la Justicia desde la mañana del sábado hasta la noche de ayer. Según Gustavo Salle, abogado de los indagados, la detención "fue larga e injustificada".
Tanto la detención de estos cinco trabajadores como la puesta en libertad del conductor que habría disparado su arma calibre 22 para aplacar a sus colegas agresores, determinaron que el Sindicato Único de los Trabajadores del Taxi (Suatt) realizara un paro general desde las 16 hasta las 21 horas de ayer. Unos 100 taximetristas aguardaron a que culminara la audiencia en el juzgado de Bartolomé Mitre y Buenos Aires para evaluar qué medidas tomar de cara al futuro.
Ni bien se enteraron de que sus compañeros iban a ser puestos en libertad, marcharon en caravana hacia la Seccional 13ª, donde "la emoción de los compañeros y sus familias se mezclaron con abrazos", dijo Sergio Pereyra, dirigente del Suatt.
EL INCIDENTE. Ocurrió el sábado por la mañana, en el cruce de Luis Alberto de Herrera y Bulevar Artigas. Allí, un taximetrista que transportaba pasajeros en su coche modelo Meriva atravesó el cortejo fúnebre de Rodrigo Pereira, taximetrista que había sido baleado en la madrugada del viernes por un grupo de delincuentes -que aún continúan prófugos- en la zona de la Cruz de Carrasco. Según fuentes policiales, varios trabajadores que acompañaban a la familia del difunto se molestaron porque su compañero no respetó el paro; lo obligaron a bajar del auto, golpeándolo a él y a su vehículo. El trabajador extrajo un calibre 22 y efectuó "un disparo al aire", dijeron los informantes.
"DISCREPO CON EL JUEZ". El abogado de los cinco detenidos, Gustavo Salle, expresó a El País su profundo malestar con el tratamiento del caso. "El chofer que sufre la agresión incurre en una provocación. Desacata una medida gremial y pasa trabajando con pasaje en pleno sepelio de un compañero", dijo.
A su vez, dio una versión diferente de los hechos. Según él, el conductor chocó con un auto que integraba el cortejo fúnebre, "les disparó y se dio a la fuga".
El abogado dijo que el juez Eduardo Pereyra pidió medidas de detención a los taximetristas porque "hay una intención por parte del gobierno de criminalizar todo tipo de protesta de los sectores anticapitalistas. El Poder Ejecutivo y el Poder Judicial criminalizan la protesta", dijo.
SIGUEN PRÓFUGOS. La Policía continuaba anoche la intensa búsqueda de cuatro adolescentes que se enfrentaron a efectivos de Investigaciones en la Cruz de Carrasco, al verse perseguidos. Los jóvenes son sospechosos de haber asesinado al taxista Rodrigo Pereira. División Homicidios trabaja sobre pistas firmes que indican que los responsables "caerían" en cuestión de horas.